Enviar
Propuesta lanzada por Thelmo Vargas es descartada por comerciantes
Comercio rechaza alza en impuesto al consumo
• La tasa más alta del impuesto sería generalizada y temporal mientras país supera la crisis de las finanzas públicas

Wilmer Murillo
[email protected]

Un aumento del impuesto que grava el consumo de los costarricenses fue planteado como un remedio a la crisis fiscal que amenaza la economía con potenciales consecuencias explosivas; sin embargo, la medida fue rechazada de plano por el sector comercial.
El gravamen fue propuesto por Thelmo Vargas, economista, en un seminario celebrado este jueves.
El tributo debe ser generalizado y aplicarse en forma temporal, señalando que esto sería por un periodo de al menos dos años, propuso el ex ministro de Hacienda.
Esta propuesta deberá ir acompañada de un recorte previo de las finanzas públicas, que el especialista propone aplicar, entre otros al sector social, aunque aclaró que no se trata de disminuir ayuda a los segmentos de menos recursos sino mermar la burocracia que maneja esos programas.
“Hay espacio para esos recortes con efectos significativos”, adujo.
No obstante en el sector comercial, consideran que esta medida atenta en contra de los planes de reactivación económica.
“No me parece, porque casualmente lo que hay que hacer es estimular el consumo para salir de la crisis”, dijo Carlos Federspiel, ex presidente de la Cámara de Comercio.
En este momento es lo peor que puede pasar. Elevarlo unos puntos más en momentos en que está el sector deprimido sería inconveniente”, dijo por su parte Bernal Jiménez, ex ministro de Hacienda
Coincidió sin embargo, con Vargas en la necesidad de transformar este impuesto en un tributo al valor agregado.
“Lo que necesitamos es estimular el consumo ojalá bajando los impuestos, pues lo contrario es hacerle el juego a la crisis y aumentar el desempleo”, dijo Francisco Llobet, primer vicepresidente de la Cámara de Comercio.
Entre tanto, en Hacienda vieron con recelo la propuesta.
“Una propuesta que aumente la carga impositiva de forma generalizada sobre el consumo afectará de forma regresiva a los consumidores, siendo más eficiente una propuesta que amplíe la base imponible y que incluya los servicios de forma general dentro de un impuesto de valor agregado moderno, que sustituya la actual propuesta de impuesto sobre las ventas”, dijo Jenny Phillips, ministra de Hacienda.
Con el actual impuesto, el 20% de la población de mayores ingresos paga el 42,95% del impuesto, mientras que con la propuesta del IVA, el 20% de la población de mayores ingresos pagaría el 45,27%, señaló.
Por su parte Vargas también sugirió a las autoridades económicas, buscar acuerdos con las instituciones de enseñanza superior para limitar las transferencias, en donde observa que se pueden lograr importantes ahorros.
Luego de medidas contingentes, las autoridades deberán precisar el tamaño del boquete fiscal y con base en ello proponer la tarifa del impuesto al consumo.
Como el gravamen sería generalizado, Vargas planteó posibles ayudas a los sectores más desposeídos que pudieran verse afectados.
Descartó eso sí, elevar el impuesto sobre la renta, porque desestimularía la inversión, o aplicar este solo a productos suntuarios porque en el pasado se ha probado que no generan suficientes ingresos.
Ver comentarios