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Martes 5 Agosto, 2008

CATIE busca liderazgo regional


La historia del CATIE (Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza) se remonta a mayo de 1940, cuando se celebró en Washington D.C., Estados Unidos el VIII Congreso Científico Americano.
En las sesiones sobre agricultura y conservación de recursos, el señor Henry Wallace, quien fungía como secretario de Agricultura de Estados Unidos, propuso la creación de una institución interamericana para la agricultura tropical que apoyara a los países americanos con sus investigaciones agrícolas y ayudara a capacitar personal nacional.
Luego de estudiar las posibilidades ofrecidas por varios países americanos para el establecimiento de la sede del Instituto, la Comisión Técnica encontró que Costa Rica era el más apropiado por contar con las características típicas de la agricultura americana.
Fue así como el Instituto Interamericano de Ciencias Agrícolas (IICA) fue establecido en un área agrícola del cantón de Turrialba, donada a perpetuidad por el Gobierno de Costa Rica, que se inauguró oficialmente en 1943 con la presencia del Dr. Calderón Guardia y el señor Henry Wallace.
No obstante, en julio de 1973, las funciones propias de la investigación y enseñanza se separaron de las globales del Instituto, y nace el CATIE, que ocupa las instalaciones de la primer Oficina de Campo del IICA, en Turrialba.
Concretamente, el reto para el CATIE era claro e inevitable, se iniciaba como una institución regional, asociada al IICA, pero con autonomía.
Esto supone que su liderazgo debe ajustarse al nuevo contexto regional y convertirse en un instrumento clave, según su misión, “que es mejorar las condiciones de vida de los habitantes, específicamente de los pobres y vulnerables”.
La nueva geopolítica mundial, los cambios rápidos y continuos, marcados por procesos de globalización, transnacionalización y la apertura comercial de mercados, han incrementado la preocupación por el desarrollo sostenible.
El desarrollo rural, puede contribuir a consolidar el crecimiento económico y lograr una mayor equidad, para ello, es de vital importancia modernizar los sectores agroalimentarios, como parte de un esfuerzo regional para aumentar la competitividad rural.
El cantón de Turrialba debido a su topografía, geografía, vegetación y clima, posee una serie de dotaciones naturales, que conjuntamente con la investigación, educación, capacitación y asistencia técnica que posee el CATIE, sería la fórmula ideal para el crecimiento económico.
Finalmente, el plan estratégico de CATIE tiene como objetivo principal, enrumbar la institución hacia metas sociales, para mejorar las condiciones de vida de los habitantes que abarca su mandato y promover la sostenibilidad mediante el manejo adecuado y la protección del medio ambiente.

Luis Fernando Allen Forbes