En el Fello Meza, Cartaginés recibió al Vancouver Whitecaps, ida de la primera fase, Liga de Campeones de Concacaf.
El partido terminó 0-0. En la cancha, no hubo un vencedor. Fuera de ella sí.
El ganador de la noche fue Amarini Villatoro, técnico del equipo brumoso, que planificó un partido tácticamente muy inteligente, lo que le permitió al Cartaginés seguir con vida, en una competencia donde naufragaron en serie los equipos centroamericanos, incluyendo al Real España, que entrena Jeaustin Campos, aplastado 6-2 por Los Angeles FC.
En la conferencia de prensa, Villatoro explicó muy bien lo que fue el partido y la ilusión que el empate en blanco da para la vuelta.
"Hicimos un partido serio, como se debe jugar internacionalmente, con mucho compromiso y orden táctico, estuvimos a la altura con nuestras armas ante un rival que juega con mucha intensidad.
El empate es positivo y valioso por no recibir el gol de visita. Es motivante llegar con vida e ilusión a Canadá, estoy muy contento. Tengo mucha confianza en el grupo y lo que estamos haciendo".
Y agregó: "nos faltó ser más atrevidos en el último cuarto de cancha y terminar mejor las transiciones.
Nos costó encontrarle el ritmo al partido, por eso se nos dificultó en los primeros minutos. El rival generó una presión alta muy intensa.
Está claro que no tuvimos mucho la pelota, corrimos mucho detrás de ella, eso nos generó desgaste, pero logramos mantenernos, lo que nos faltó fue ir más al ataque".
Y finalizó: "desde el arranque de la serie dije que iríamos por la hazaña y estamos a la mitad. Hay formas de competir independientemente de las diferencias, el club que tiene más plata cuenta con más posibilidades, pero en el fútbol no hay nada escrito".
El partido fue de dominio abrumador de los pupilos de Jesper Sorensen, pero grandes figuras como el goleador Brian White, el espectacular Sebastian Berhalter , los pícaros aleros Sabbi y Cabrera e incluso el mundialista alemán Thomas Müller que ingresó en el minuto 66, todos pegaron con cerca, un muro de titanes, desde Kevin Briceño, los cuatro defensores: Mesén, Barahona, Faerron, González; los candados Suhander, Flores y López, el capitán Christopher Núñez, los foráneos Gaete, Márquez y los cinco futbolistas de cambio, se “fajaron” a lo grande, no regalaron medio metro de zacate y viajarán a Vancouver con la ilusión de sobrevivir intacta.



































