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Boston a la Serie Mundial

Vapulearon anoche a los Indios y empiezan clásico de octubre el miércoles ante Colorado


Eduardo Baldares
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Hubo acciones anoche en el sétimo juego por el título de la Liga Americana, en que de verdad a Cleveland le pareció caer la “maldición de Rocky Colavito” que pesa sobre el club.
Imparables de Garko y Gutiérrez que debieron ser de cinco carreras y no anotaron ninguna; el globito que dejaron escapar tres de la Tribu , el costoso error de Blake que antecedió al bambinazo de Pedroia, en fin, mucha mala suerte y el pago de derecho de piso de una novena muy joven, arrasada por la potente batería de los anfitriones.
Daisuke Matsuzaka, Dustin Pedroia y el resto de los Medias Rojas de Boston lograron una dulce recuperación y avanzaron a la Serie Mundial.
Boston lanzó un ataque contundente para alcanzar su tercera victoria consecutiva y completar otra recuperación en octubre al vapulear 11-2 a los Indios de Cleveland en el sétimo partido de la serie de campeonato por la Liga Americana, con el apoyo inesperado de dos novatos de los Medias Rojas.
Matsuzaka dominó en cinco entradas, Pedroia impulsó cinco carreras y el resto de los Medias Rojas –ayudados por un error garrafal de un coach de base de los Indios— culminaron la tarea de remontar un déficit de 3-1 en la serie.
Los Medias Rojas tienen ahora una cita con los Rockies de Colorado en la Serie Mundial.
Dice la leyenda que sobre los Indios de Cleveland pesa la denominada “maldición de Rocky Colavito”, lo que les impide ganar una Serie Mundial desde 1948.
Supuestamente Colavito era el mejor y más querido jugador de la Tribu, pero la dirigencia decidió venderlo en 1959, ¡pese a que tuvo un gran año de 42 jonrones y 111 remolques!
Ni la contratación de Harvey Kuenn desde Detroit aplacó la cólera de una afición que no podía creer que se fuera Rocky, por lo que comenzó a correr la voz de que tal idiotez dirigencial sería una maldición para los Indios, quienes a partir de entonces tuvieron que esperar 38 años para llegar a una Serie Mundial, la cual perdieron en siete juegos contra los Marlins de Florida, en 1997.
Aunque Rocky retornó a Cleveland en 1965, donde terminó su carrera, los “agüizoteros” atribuyen la sequía de títulos a la venta de Colavito, pero otros dicen que es por el término “Indios”, pues lo califican de afrenta a los dueños originales de las tierras americanas.
No es la única supuesta maldición beisbolística, pues las hay vigentes como esta (se comprobó anoche cuando Kenny Lofton un hombre que tiene el récord de bases robadas en postemporada no empató el juego 3-3 tras imparable de Franklin Gutiérrez estando en segunda) y también rotas como la célebre “del Bambino Babe Ruth”, la cual implica a los Medias Rojas, ganadores ayer.
El astro Ruth comenzó su carrera con Boston en 1914 y se convirtió en uno de sus lanzadores estrella, ganó tres Series Mundiales y entonces les sirvió a los Medias Rojas para salir de una crisis económica, pues fue vendido a los Yanquis de Nueva York por $125 mil y un préstamo adicional de $300 mil poniendo como garantía el estadio Fenway Park.
Ruth se convirtió en el mejor bateador de las Mayores, los Yanquis en el plantel más ganador de títulos y sobrevino la racha de 86 años sin títulos para los Medias Rojas.
El “maleficio” fue roto en 2004, cuando Boston convirtió un 0-3 adverso en la final de la Americana, ¡ante Nueva York!, en un histórico 4-3 que le permitió volver a la Serie Mundial y ganarla, 4-0 sobre los Cardenales de San Luis.


Otros “maleficios”

La chiva Murphy
Los Cachorros de Chicago ganaron su última Serie Mundial en 1908, y no volvieron a una hasta 1945, cuando enfrentaron a los Tigres de Detroit y en el cuarto juego el dueño de una taberna quiso entrar al estadio con su mascota (la chiva Murphy), pero el dueño de los “Cubs”, P.K. Wrigley dijo que apestaba, por lo que el cantinero Billy Goat sentenció: “Cachorros, nunca volverán a ganar de nuevo”. Y se ha cumplido.

Medias Negras
Dos años después de su ultimo título, en 1919 los Medias Blancas de Chicago eran favoritos para ganar el Clásico de Otoño contra los Rojos, pero sus estrellas estaban descontentas debido a la supuesta tacañería del dueño Charles Comiskey. Entonces perdieron tras cometer errores increíbles, se sospechó de un arreglo extra deportivo y al final ocho jugadores fueron suspendidos de por vida. Ese equipo apodado “Medias Negras” generó la supuesta maldición que terminó en 2005, cuando Chicago derrotó a Houston en la Serie Mundial.
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