Álvaro Ramos cree que Costa Rica debe tener una jornada laboral de menos horas a la semana
Verdiblanco apoya proyecto de jornadas 4x3
En un futuro a largo plazo, Costa Rica debería reducir la jornada laboral semanal de 48 horas a 40 horas y de esta forma, seguir la senda de los países desarrollados, de acuerdo con Álvaro Ramos, candidato del Partido Liberación Nacional (PLN).
No obstante, en este momento no sería una buena idea avanzar con esta idea, según el verdiblanco, quien asevera que Costa Rica debe evitar a toda costa que más empresas caigan en la informalidad por cambiar las reglas del juego, afectando a la CCSS, la recaudación de Hacienda e incluso promoviendo el impago de horas extra y de salario mínimo.
La postura del candidato del PLN podría ser contradictoria para algunas personas, debido a su apoyo al proyecto de jornadas 4x3 que se tramita en la Asamblea Legislativa; el cual no solo mantiene el número máximo de horas laborales a la semana en 48, sino que también establece horarios laborales de 12 horas cuatro días a la semana, a cambio de tres días de descanso.
Esto último ha sido considerado como “esclavitud moderna” por los opositores al plan, quienes advierten del daño a largo plazo para la salud física y mental. El Colegio de Psicólogos, el partido Frente Amplio y sindicatos de trabajadores se han opuesto.
En una entrevista con LA REPÚBLICA, Ramos negó que su postura sea una contradicción y señaló que él ha promovido una propuesta balanceada, que permita ofrecer seguridad jurídica a las empresas, pero que también se respeten los derechos laborales de los trabajadores.
“Creo que sí tenemos que tener una proyección de largo plazo de evolucionar como sociedad a esa situación deseable (reducción de jornada semanal a 40 horas), pero en este momento, en un país que tiene una participación laboral baja y una participación laboral formal aún más baja, me preocuparía decir, movamos mucho las reglas del juego ahora, en términos, por ejemplo, de las horas, cuando podríamos empujar a un montón de empresas a moverse hacia la informalidad. Entonces ya no van a hacer 48 horas o van a hacer 48 horas, pero sin pagar horas extra o van a hacer 48 horas sin cumplimiento del salario mínimo. (…) Yo quisiera generar aún mejores condiciones para los trabajadores siempre. Pero no puede ser que esa generación de mejores condiciones sea circunscrita a un pequeño grupo que logra estar en una empresa que las cumple y condenar a la inmensa mayoría a estar en la informalidad total donde no le paguen caja, donde no paguen impuestos”, explicó Ramos.
La propuesta que se discute en el parlamento incluye un agregado que exigió el PLN para que los trabajadores definan en una votación secreta si están de acuerdo en que se aplique la jornada 4x3 en la empresa en la que laboran.
Cabe destacar además que la jornada excepcional que demanda el sector productivo no sería para toda la masa laboral, sino solo para las compañías que tienen ciclos laborales 24/7. El plan no incluye al sector público ni a la mayoría de trabajadores y básicamente se limita a zonas francas.
“Nosotros vimos ese proyecto, avalamos la necesidad de seguridad jurídica que estaba pidiendo el empresariado costarricense e internacional y dijimos: ‘Bueno, si esto es tan importante, agreguémosle elementos significativos de protección a los trabajadores.’ Y por ello, cerramos varios portillos que observábamos en la ley. Una vez que se hizo eso, entonces dijimos, ‘Bueno, ahora sí, que camine este proyecto’”, agregó Ramos.
En torno al proyecto de jornadas 4x3, la iniciativa se encuentra en medio de un laberinto legislativo.
La oposición del Frente Amplio al proyecto ha hecho que la iniciativa entrabe el parlamento.
De votarse las 2 mil mociones pendientes al ritmo actual en el plenario, podría darse un escenario en donde los ticos vayan a las urnas en febrero de 2026 y los diputados no hayan tomado una decisión al respecto.
Ante esta situación, los diputados buscan una salida para tratar de avanzar con el plan.
En la región hay nueve países que comparten 48 horas laborales a la semana por ley a la semana.