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Muchos padres se enorgullecen hoy de contribuir, a partes iguales, con las tareas domésticas, y otros, incluso, asumen totalmente esas labores y la crianza y educación de sus hijos


Feliz Día del Padre

Vale la pena revisar algunos aspectos en la evolución del país, a propósito de la celebración del Día del Padre, y desear a todos ellos un feliz día.
Se vienen produciendo cambios en Costa Rica desde hace unos 20 o quizás 30 años, relacionados con un tipo de trabajo que era responsabilidad solo de la mujer, cuando esta no se había incorporado de la forma en que lo hace hoy al mercado laboral. Esto era los trabajos domésticos y el cuidado de los hijos.
Sobre la educación de los niños, generalmente el padre imponía reglas que debían cumplirse, estuviera o no de acuerdo la madre, por la situación de subordinación de esta a la autoridad del “hombre de la casa”.
Pero por otro lado, los hijos recibían de todos modos mucha influencia materna al ser esta la que permanecía la mayor parte del tiempo con ellos.
Sin embargo, esto ha ido cambiando, como sabemos, y aunque al proceso le falta aún mucho, sí se nota en nuestra sociedad y en las del resto del mundo, en general, una nueva realidad.
Esta permite a las mujeres desarrollar todas sus capacidades, incluida la de estudiar, trabajar y ser económicamente independientes y a los hombres desempeñarse en muchas cosas que antes le eran casi prohibidas, por mal vistas, incluso el manifestar mucho sus emociones.
Durante años, para lograrlo, debieron ellas sacrificarse haciendo ambas cosas: incorporarse al mercado laboral luego de haber estudiado y continuar haciendo lo que fuera necesario en el hogar, especialmente cuando la economía familiar no alcanzaba para pagar a alguien que ayudara en esas tareas domésticas.
Se consideraba, hasta no hace mucho tiempo, que no era propio de un hombre lavar ropa, plancharla, limpiar, cocinar y cuidar a los hijos.
Sin embargo, hoy esto es diferente y muchos padres se enorgullecen de estar contribuyendo, a partes iguales, con su compañera de vida en todo lo anterior.
Otros, incluso, asumen por diversas razones todas las tareas domésticas y la crianza y educación de sus hijos.
Es de gran importancia el cambio y seguramente significará mucho para la actual sociedad y las futuras, no solo por lo que tiene que ver con la relación misma de las parejas, sino por los aportes a las naciones que hacen las mujeres.
Ellas, al trabajar fuera de casa aportan su visión de mundo y sus puntos de vista para los avances de las sociedades y de sus sectores productivos, así como en la resolución de problemas.
Ellos, aportarán mucho a las sociedades también, a medida que se sientan cada vez más aptos, no solo para la crianza de sus hijos y las tareas domésticas, adquiriendo nivel de independencia en ese sentido, sino para todo lo que tiene que ver con el ambiente hogareño y la educación de los hijos, lográndose el deseado y justo equilibrio entre las contribuciones de ambos sexos.
 

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