El ejercicio físico gana popularidad entre la población joven; sin embargo, los resultados reales en salud y bienestar siguen siendo bajos.
Datos muestran que ocho de cada diez adolescentes y el 31 % de los adultos no cumplen con los niveles recomendados de actividad física.
En un contexto donde el sedentarismo crece, expertos advierten que el problema no radica únicamente en la falta de movimiento, sino también en una alimentación deficiente y desbalanceada.
“Es esencial comprender cómo la actividad física y una nutrición adecuada interactúan para promover un bienestar integral”, indicó Fabiana Cremer, licenciada en Nutrición y Dietética.
La actividad física regular previene enfermedades no transmisibles como las cardiovasculares, ciertos tipos de cáncer y la diabetes. También mejora la salud ósea y muscular, así como el estado mental general, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). No obstante, alcanzar estos beneficios depende de múltiples factores, y la alimentación cumple un papel fundamental.
Para que el ejercicio tenga un impacto real en el organismo, es necesario contar con una nutrición adecuada. Especialistas en salud recomiendan dietas ricas en carbohidratos complejos, proteínas magras, grasas saludables, una correcta hidratación y la incorporación de micronutrientes esenciales.
La actividad física tiene efectos comprobados en la salud mental. Disminuye síntomas de ansiedad y depresión, mejora la autoestima y protege funciones cognitivas. Actividades como el yoga y la meditación, cuando se integran al ejercicio físico, refuerzan estos beneficios al promover una conexión más profunda entre cuerpo y mente.
A nivel social, el deporte también influye en áreas como el fortalecimiento de redes de apoyo y el fomento de valores como la disciplina, la resiliencia y el trabajo en equipo.
En 2022, se reportó que 2.500 millones de personas adultas viven con sobrepeso y cerca de 900 millones con obesidad. Para los especialistas, abordar esta realidad requiere un cambio de enfoque: dejar de ver el ejercicio como solución única e integrar el bienestar desde la alimentación, el descanso, la salud mental y los hábitos sostenibles.