Pocos costarricenses planifican sus gasto
Solo 3 de cada 10 hogares costarricenses utilizan un presupuesto para controlar su economía
A pesar de que es una herramienta fundamental para la planificación del gasto, solo el 31% de la población costarricense utiliza un presupuesto para administrar los gastos del hogar, de acuerdo con una encuesta de la Oficina del Consumidor Financiero (OCF) dada a conocer este viernes.
La medición también establece que el 44% lleva sus cuentas de manera informal y una cuarta parte carece de cualquier mecanismo de control.
“Los datos reflejan que la planificación financiera todavía no es una práctica habitual para buena parte de las familias del país”, dijo Danilo Montero, director de la OCF.
La investigación se desarrolló entre junio y julio de 2026, mediante 1.200 entrevistas telefónicas a personas adultas residentes en Costa Rica, para conocer sus hábitos de ahorro, la administración del dinero, el acceso a instrumentos financieros y su capacidad para afrontar dificultades económicas.
Por otra parte, la edad es uno de los factores que más diferencias marca en estos hábitos. Entre los adultos de 18 a 34 años, un 36% reconoce que no utiliza ningún método para vigilar sus gastos; entre las personas de 35 a 54 años, la proporción baja al 23%, mientras que en el grupo de 55 a 70 años se reduce al 15%.
En cuanto al uso de presupuestos y herramientas financieras, la encuesta reporta un 18% entre los más jóvenes, frente a un 36% en las personas de 35 a 54 años y una proporción similar en el segmento de mayor edad.
La preparación académica también parece estar relacionada con la forma de administrar las finanzas personales. Según la encuesta, el 44%de quienes cuentan con estudios universitarios utiliza presupuestos u otros recursos para controlar sus gastos, casi el doble del 24% registrado entre las personas que no terminaron la secundaria o tienen un nivel educativo inferior.
Entre quienes reciben ingresos suficientes para cubrir sus necesidades básicas y además consiguen ahorrar, un 40% utiliza presupuestos u otros instrumentos para organizar sus finanzas. Por el contrario, entre las personas cuyos ingresos apenas alcanzan para cubrir sus gastos esenciales o resultan insuficientes, la proporción cae al 25%.
“Para hablar de ahorro también hay que hablar de organización financiera. Tener claridad sobre cuánto ingresa, cuáles son los compromisos del hogar, en qué fechas y en qué se utiliza el dinero restante, permite tomar decisiones con mayor información. Cada familia puede encontrar el método que mejor se adapte a su realidad, pero lo importante es adoptar con una forma de revisar sus finanzas y darles seguimiento”, señaló agregó Montero.