Alajuelense tiene equipo, capacidad y condiciones para anotar en el juego de vuelta de la final Copa Centroamericana.
El problema para Óscar Ramírez será mejorar una retaguardia que impida anotaciones del Xelajú, equipo que jugando “a no perder” en el juego de ida en La Catedral, sin atrincherarse ni meter el bus, encontró durante el desarrollo del juego que terminó empatado 1-1, rutas accesibles para probar la capacidad del novel portero Byron Mora, pero también desaprovechar un par de oportunidades de gol demasiado claras.
Amarini Villatoro, técnico de “Los superchivos”, paró en el Morera Soto un 5-4-1, una defensa poblada y reforzada con ocho piezas, dispuesta a concentrarse y no dejar zacate al descubierto, pero a la vez atenta y lista al contraataque.
Se lució la tripleta de zagueros centrales: Kevin Ruiz, Raúl Calderón y Manuel Romero, muralla que por alto no se cansó de rechazar los balones aéreos que llovieron sobre el punto de penal, descarga que lanzaron Matarrita, Celso, Creichel, Hernández, Piñar, sobre todo en busca del ariete mexicano Ronaldo Cisneros, quien solo pudo pegar una al fondo de los cordeles.
Desde luego que el partido pudo tomar un sendero favorable al León, si Joel Campbell y Celso Borges anotan los lanzamientos desde el punto de penal que llegaron temprano, pero el portero uruguayo Rubén Darío Silva rechazó el par de disparos, para que en ese momento el 0-0 se hiciera gigante, resultado por el que venía el cuadro de Quetzaltenango.
Pero, en el césped de La Catedral, con un lleno a reventar, siempre estuvo presente el talento de jugadores como Jorge Aparicio, Yilton Díaz, Juan Cardona y Antonio López, el 10 mexicano nacionalizado chapín, quienes montaban contraataques inteligentes, explosivos, bien llevados y por ahí se gestó la acción del penal de Guillermo Villalobos que López convirtió en el 1-0, negocio redondo para la visita.
Oscar Ramírez ordenó variantes, entraron Salazar, Campos, Michel y después Bran y Van der Putten, pero solo alcanzó para empatar el juego, centro del “Pikachu” y cierre de Ronaldo. En la agonía del cotejo, Anthony repitió su arma letal, se llevó tres marcas, remató, pero Silva se lanzó y le desvió el gol de la victoria.
La serie está abierta, viene el segundo tiempo, Xelajú lleva ventaja, un 0-0 los corona campeones, pero el León puede morder sobre todo si cuenta con Jeison Lucumí. Lo complicado será evitar que lo muerdan.





































