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Vivir en altura

El concepto residencial vertical no solo implica un cambio arquitectónico, sino de estilo de vida para los condominios

Melissa Arce
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Más allá de escoger un diseño o concepto arquitectónico distinto, quienes eligen vivir en altura también se mudan a un nuevo estilo de vida que viene acompañado por una forma diferente de concebir la propiedad, donde la convivencia y el respeto por las áreas comunes marcan el día a día.
De acuerdo con el desarrollo inmobiliario, una serie de ventajas hacen más atractivo optar por un apartamento en condominio vertical, como la seguridad y los servicios adicionales.
“Vivir en altura significa que se va a tener acceso a panoramas espectaculares, es tener otra perspectiva y ser parte de un complejo donde las áreas comunes son compartidas, es vivir en un apartamento con acceso a piscina, sauna, gimnasio, entre otros servicios que cambian la experiencia de vivir en una casa tradicional con el propio jardín y la mascota”, señaló Juan Ignacio González, director de expansión y mercadeo del Grupo Diursa, desarrolladores de proyectos residenciales como El Cortijo Los Laureles, en Escazú.
En casos como este complejo habitacional y algunos de los que se desarrollan en las inmediaciones de La Sabana, por ejemplo, el lujo y los servicios especializados se suman a la idea de vivir en vertical.
La conveniencia de vivir en un edificio trae consigo ventajas como servicio de lavandería, recepción de paquetes y de facturas de servicios públicos, entre otros, que en caso de tener una vivienda tradicional son un problema si no pasa nadie en casa, explicó Judko Rosenstock, arquitecto en jefe y diseñador del proyecto Metropolitan Tower.
“Todo se basa en la comodidad y eficiencia. Las parejas necesitan trabajar y ahorrar tiempo y esto se facilita en un edificio”, destacó Rosenstock.
Pasar de tener una residencia clásica en terreno propio y mudarse a un desarrollo vertical no tiene por qué ser un sacrificio de estilo de vida y confort.
Los condominios, eso sí, deben aprender a que es otro concepto de vida doméstica. “Hay más seguridad, pero sí hay que renunciar a más espacios verdes que los que se tenía en viviendas tradicionales con su propio jardín. Es un estilo de vida distinto sobre todo en proyectos donde no hay áreas comunes o zona de piscina, por ejemplo”, destacó Mauricio Castro, presidente de la Cámara Costarricense de Corredores de Bienes Raíces.
Castro opina que quienes suelen preferir este tipo de soluciones habitacionales son familias pequeñas, solteros o pensionados que valoran poder irse, viajar y dejar la casa sola sin ningún riesgo.
En aquellos edificios que sí incorporan áreas verdes y comunes para barbacoas, juegos infantiles, gimnasio u otros, el cambio siempre ocurre, porque estas zonas son de uso colectivo y se cede privacidad, demanda una mayor armonía con los vecinos y respeto a reglas de administración y convivencia, explicó Castro.
El concepto vertical también implica compartir gastos que, de forma individual, son difíciles de asumir, como el mantenimiento de jardines, de piscina, servicio de conserje, o incluso hasta mucamas.
“En nuestro caso lo hemos escogido por seguridad, esa era una gran ventaja, además no nos molesta compartir con los vecinos, las áreas comunes están bien cuidadas y es muy práctico tener el parqueo abajo del edificio”, comentó Juliette Dussaud, quien vive junto con su esposo e hija en Condados del Palacio.
Pese a que hay aspectos básicos que hay que respetar, estas reglas son correctas, no son ni difíciles ni pesadas, sostiene Dussaud. En su caso, se ha adaptado fácilmente a la asignación de espacios fijos de parqueo o si se realiza una fiesta en el ranchito del condominio, esta debe finalizar a la medianoche. 


Antes de elegir, tome en cuenta

Algunos criterios le ayudarán a definir realmente si la decisión que está tomando de vivir en altura es la acertada, pues una serie de detalles que no se contemplan en una vivienda tradicional pueden hacer la diferencia.

1-Indague cuántas soluciones habitacionales tendrá el edificio, pues de ello podría depender el costo de mantenimiento y la cantidad de personas con las cuales tendrá que compartir las facilidades.
2-Pregunte cuántos elevadores tendrá el desarrollo, cuáles son los criterios de seguridad del edificio y la privacidad que tendrán las zonas de acceso en caso de que sea un edificio de uso mixto.
3-La percepción y calidad del lobby principal será proporcional al edificio.
4-Consulte sobre el área que tendrán las áreas comunes como la piscina, el gimnasio, los salones infantiles, entre otros.
5-Infórmese sobre la existencia de áreas sociales y el protocolo para recibir invitados en caso de una celebración especial, el área de parqueo para estos fines, el ingreso, las horas límite para ruido, entre otros.
6-Además de saber el número de elevadores, consulte por sus dimensiones y si habrá uno camillero para uso en caso de enfermos o muebles de gran tamaño.
7-Cerciórese de qué tipo de edificios existen alrededor o construcciones futuras, ya que estas pueden llegar a bloquear la vista actual.

Fuente: Judko Rosenstock
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