Visión de país divide a Solís y sectores
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El segundo año de trabajo ha permitido fomentar el progreso y llevar a Costa Rica por la senda correcta, de acuerdo con el discurso presidencial dado ayer por Luis Guillermo Solís.
Entre los éxitos de Zapote están el sostenido aumento en la educación, y el crecimiento y estabilidad de la economía, así como varias reformas que beneficiarían a los trabajadores, destacó el Presidente.
Por otro lado, se trata de un año caracterizado por la parálisis, según una amplia gama de sectores de la sociedad, incluso varios gremios sindicales tienen opiniones reservadas sobre la actuación del Gobierno.
La inacción ante los retos que el país enfrenta, como el déficit fiscal, la infraestructura deteriorada y el desempleo, ha caracterizado en gran parte el desempeño de los últimos 12 meses.
En cuanto a los logros, el compromiso con la educación para destinar el 8% del PIB cada año, es uno de los mayores logros del Gobierno, de acuerdo con el Presidente, quien espera que con ese dinero las universidades asignen más cupos a los estudiantes, así como una mayor partida a la investigación y desarrollo.
El dinero también serviría para que el INA gradúe a los técnicos que el país requiere, mientras que el MEP mejoraría la calidad educativa.
El crecimiento económico es otro elemento positivo, a juicio de Solís, al estar proyectado a ser del 4,2% este año, mientras que el promedio de América Latina sería de un 1,7% de acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo, esto después del aumento del 3,7% en 2015 .
Ante estas aseveraciones, Solís cuenta con el apoyo de algunos analistas como Albino Vargas, secretario de la ANEP, quien respalda el apoyo a la reforma procesal laboral.
“En estos dos años de gobierno ha habido cosas buenas y malas, pero pesan más las cosas buenas, incluida la reforma procesal laboral, además de las intenciones del Gobierno de aprobar un registro de accionistas con los beneficiarios finales”, dijo Vargas.
Incluso hay perspectivas positivas de distintos representantes del sector productivo, quienes le destacan su deseo de atraer más turistas y vuelos comerciales.
“Tuvo un inicio muy dramático, con señales muy distorsionadas, pero ha logrado en el último año empatar con la histórica coordinación que hemos tenido en el sector, independientemente del partido político que gobierna”, dijo Pablo Heriberto Abarca, presidente de Canatur.
Por otro lado, hay una visión 180 grados distinta, de muchas personas, incluso los representantes del sector gremial, que le reclaman el haber gobernado con personas inexpertas y con mucha rotación, las deficiencias en infraestructura y la parálisis a la hora de tomar decisiones.
“Si bien es cierto el Presidente tenía buenas intenciones, él se unió a un grupo de inexpertos y de gente que no le dice la realidad de lo que está pasando en el país. Lo están embarcando”, comentó Xiomara Rojas, secretaria de Siteco.
En cuanto al personal, varios colaboradores de Solís han demostrado problemas a la hora de ejecutar los planes que se trazaron, como Guillermo Santana en el Incofer, Rosendo Pujol en el Ministerio de Vivienda y, hasta hace poco, Carlos Alvarado en el IMAS, quienes no habrían ejecutado los recursos que se les asignaron, o bien, detuvieron los proyectos.

Mientras tanto, los empresarios le reclaman al Presidente los atrasos en infraestructura, incluida la ruta 32, Circunvalación Norte y la nueva ruta a San Carlos.
“Hay grandes rezagos en el desarrollo de infraestructura, así como en la contención del gasto, donde más bien, se promovió una mayor erogación”, dijo Rónald Jiménez, presidente de la Uccaep.
Otro aspecto criticado al Gobierno, es la parálisis a la hora de tomar decisiones, incluida la fallida refinería china, que costó millones de dólares en salarios.
Además, mientras el Presidente asegura que se logró controlar el gasto del Gobierno, el déficit de este año ascenderá al 6,2% del valor de la producción nacional, el nivel más alto de la historia moderna del país.

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