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Sábado 3 Julio, 2010

Turismo verde y competitivo

En 1987, Costa Rica empezó a disfrutar de la bonanza del turismo, pero fue a partir de 1999 cuando los ingresos de divisas por concepto de turismo aumentaron más que la exportación de sus cultivos tradicionales (banano, piña y café) juntos.
Aproximadamente un 25% del territorio nacional es parque nacional o reserva de vida silvestre, con el claro objetivo de proteger las áreas que sirven de hogar para muchas especies de mamíferos, aves, reptiles y anfibios.
Cabe destacar que Costa Rica es reconocido a nivel mundial por los esfuerzos que realiza en bienestar de la conservación y el manejo sostenible de los recursos naturales, además de su histórica tradición de paz y democracia, que le ha permitido un notable desarrollo.
Precisamente eso es lo que ha convertido a nuestro país en un destino turístico, seguro, y con mucha variedad en la oferta de los atractivos naturales, haciendo de la visita una experiencia inolvidable.
Costa Rica es un país encantador, donde el turismo tiene un futuro prometedor. Pero esto será así si el país se enfoca a atraer un turismo más competitivo, con mayor valor agregado, en fin, un turismo que pueda proteger y mejorar la imagen natural y cultural del país.
La privilegiada posición competitiva de Costa Rica, como destino puede verse amenazada, si no presta atención a la calidad y diferenciación de sus productos, porque los que se ofrecen actualmente, necesitan una gestión acertada del conocimiento como forma de obtener valores agregados.
El modelo desarrollado en el campo turístico ha dado oportunidad a pequeños y medianos empresarios, de tal modo, que estos constituyen el 80% de la oferta disponible. El crecimiento de la visitas ha estado ligado al proceso de innovación del producto.
Sin embargo, el ingreso de mayor cantidad de turistas exige nuevas ofertas y es ahí donde surgen propuestas de diversificación del turismo tradicional de playa y montaña, hacia modalidades de eco y agroturismo con participación directa de las comunidades.
El turismo es un catalizador y la industria turística debe formar parte de los estímulos de infraestructura, empleo e inversión. Debemos buscar que esta industria se ajuste estrechamente a la evolución de las normas sobre el clima y el desarrollo.
Está claro que, ante la fuerte desaceleración que sufrió el sector, el turismo seguirá siendo una actividad que puede contribuir a superar las dificultades económicas, y para eso es necesario profundizar en las reformas al modelo actual, que nos asegure mayor protección y un manejo sostenible de los recursos naturales
El desafío en adelante será hacer compatible el disfrute de la naturaleza y el respeto hacia el equilibrio del medio ambiente, con el objetivo de alcanzar un alto grado de conservación del medio y consolidar el mercado del turismo.

Luis Fernando Allen Forbes
Director ejecutivo
Asociación Salvemos el Río Pacuare