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Si la refinadora no es intervenida, su rentabilidad sería nula en los cinco años, advirtió Rodrigo Arias, ministro de la Presidencia
Traspié en modernización de Recope acarrearía cierre

• Entidad trabaja en una propuesta para que la Contraloría acepte modernización con empresa china

Carlos J. Mora
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La situación parece ser alarmante, o al menos así se presentó ayer.
Si no se avala el contrato entre la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) y la Corporación Nacional Petrolera de China, orientado a ampliar y modernizar la refinería de Moín, en Limón, la refinadora estatal podría estar sentenciada al cierre.
El contrato con los chinos pretendía crear una empresa conjunta que modernizara y ampliara la refinadora estatal.
La semana anterior este proyecto de más de $1.000 millones no fue aprobado por la Contraloría porque la legislación actual impide que Recope pueda ceder a esta empresa mixta el monopolio que tiene para importar, refinar y distribuir combustibles.
“El acuerdo suscrito entre las partes recurrió a la figura del joint venture para establecer las reglas que regirían el accionar de cada parte dentro del negocio, sin embargo la Contraloría albergó una serie de dudas en punto al contenido del acuerdo, que parecieran rozar con las características propias que la doctrina asigna a esa figura; entre ellas, el hecho de que una de las partes pudiere quedar fuera de la empresa conjunta, con la consecuente pérdida de sus aportes”, señala el pronunciamiento de la entidad.
Ayer Rodrigo Arias insistió en que solicitarán una revisión del pronunciamiento, que de resultar negativo al proyecto, acarrearía severas consecuencias.
“Vamos a insistir ante la Contraloría para que se refrende este contrato, nos parece que no se refrendó porque en la Contraloría no tuvieron todos los elementos de juicio. Esta refinería es muy vieja, no hacer esto significaría que Recope tiene que cerrar… tiene que cerrar y quedaríamos sin una defensa estratégica e importando producto terminado al precio que sea”, advirtió Rodrigo Arias, ministro de la Presidencia.
Las afirmaciones del Ministro generaron controversia entre las bancadas de oposición, quienes acusaron una presión política de por medio.
“Yo les digo a la contralora y todo s
u equipo que no se dejen intimidar por declaraciones como las del Ministro, que hagan lo que tengan que hacer, aquí quienes deciden si se cierra o no Recope son los diputados en la Asamblea Legislativa y no Rodrigo Arias ni ningún funcionario del Poder Ejecutivo”, afirmó Jorge Eduardo Sánchez, diputado de la Unidad Social Cristiana.
En ese mismo sentido coincidió Francisco Molina, jefe de fracción de Acción Ciudadana. “Es una manera de presionar, ya uno conoce las tácticas de este Gobierno, el Ministro debería ser más cauto a la hora de hablar”, dijo Molina.
Pero aun así, en contraposición con estas afirmaciones, el Gobierno insiste en la posible quiebra técnica de Recope.
“Es muy preocupante, podría seguir operando, pero no va a ser rentable si no se hace esta inversión, yo le veo muy pocos años de vida, yo no le doy cinco años”, aseguró José León Desanti, presidente ejecutivo de Recope.








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