Enviar
Taiwán y reafirma su identidad ante China

Gobierno isleño mostró su potencial militar en celebración del Día Nacional

Taipei
EFE

Taiwán celebró ayer su Día Nacional con un desfile militar en el que mostró su potencial disuasorio frente a China y con discursos de sus principales líderes reafirmando sus ansias de identidad separada respecto al régimen comunista chino.
Chen Shui-bian, presidente taiwanés, manifestó que la isla y China son "dos países soberanos e independientes" y que "ninguno de ellos ejerce jurisdicción sobre el otro", al tiempo que reiteró su determinación por lograr "una representación adecuada de los ciudadanos taiwaneses en las Naciones Unidas".
"La República Popular China no tiene el derecho ni la capacidad de representar a los 23 millones de taiwaneses. Nuestro pueblo tiene el derecho a exigir una representación adecuada en las Naciones Unidas", aseguró.
Y sentenció que la isla tiene "el derecho a solicitar la admisión a la ONU como un nuevo miembro bajo el nombre de Taiwán".
En la isla se especula sobre la reacción de Estados Unidos ante la determinación del presidente taiwanés de convocar un referéndum sobre el ingreso de la isla en las Naciones Unidas bajo el nombre de Taiwán, ya que Washington ha tratado en varias ocasiones de disuadirlo sin éxito.
El mandatario isleño dedicó gran parte de su discurso a responder a las objeciones de Washington a sus planes y pidió a la comunidad internacional que no se ponga de parte de China, por intereses económicos o temores ante su poderío bélico.
También rogó que "hagan oídos sordos, cuando China intimida militarmente y oprime diplomáticamente a Taiwán".
"La comunidad internacional (...) debe exigir la inmediata retirada de los misiles chinos que apuntan a Taiwán", añadió el presidente isleño.
Expertos locales subrayaron el hecho de que Chen no pronunciara ni una sola vez el título oficial de la isla, "República de China", durante su largo discurso, lo que atribuyeron a una radicalización de su postura ante China.
En esta ocasión, y por primera vez desde hace 16 años, Taiwán marcó el Día Nacional con un desfile militar, en el que mostró los misiles supersónicos Hsiung Feng-3 y los Tien Kung-3, capaces de interceptar los temidos misiles chinos ubicados en las cercanías de la isla.
"El avance tecnológico de Taiwán en la fabricación de misiles ha sido espectacular", dijo el experto militar isleño Sung Shou-wen, quien asegura que se pueden interceptar todos los misiles chinos que apuntan a Taiwán.
La oposición taiwanesa, molesta por el creciente distanciamiento del mandatario isleño del nombre oficial de la isla, República de China, no participó en las ceremonias oficiales y organizó otro acto paralelo, con todos los símbolos y parafernalia ligados a la República de China, fundada por Sun Yat-sen el 1 de enero de 1912.
Ente conflicto interno sobre la identidad nacional se manifestó también en las declaraciones de la vicepresidenta taiwanesa, Annette Lu, quien declaró que la actual República de China en Taiwán "nació en 1996 con la primera elección presidencial por sufragio popular directo" y es "distinta" de la fundada por Sun Yat-sen en China hace 95 años, el 1 de enero de 1912.
Para el opositor Partido Kuomintang, que rigió los destinos de la isla desde 1949 hasta el 2000, el Día Nacional conmemora el 10 de octubre de 1911, cuando el doctor Sun Yat-sen, fundador del partido y padre de la Patria, inició el proceso revolucionario que derrocó la dinastía Qing.
En opinión del actual Gobierno isleño y los amplios sectores que buscan perpetuar la separación de China, la República de China ocupó Taiwán por la fuerza en 1949 y, aunque se legitimó con la democratización, es necesario cambiar su nombre por el de República de Taiwán en cuanto sea posible.
Ver comentarios