Solo han pasado 30 días desde que la Selección Nacional fue eliminada del Mundial 2026 y en esta bella Costa Rica, como consecuencia de ese estrepitoso fracaso, no ha sucedido nada.
Todo lo contrario; la ronda final del Apertura y los juegos de las semifinales se juegan a estadio lleno. No cabe un alma en el Fello Meza, Ricardo Saprissa, Edgardo Baltodano y Morera Soto.
Qué razón tuvo don Ricardo Jiménez, expresidente de la República, cuando soltó aquella frase que lo inmortalizó.
“En Costa Rica, los escándalos solo duran tres días”, y le agrego la de don Pepe Figueres, que algo tiene que ver, por la falta de rebeldía y de protesta futbolera ante el desmadre: “somos un pueblo domesticado”.
Cómo me duele que mi ilustre compañero de colegio, durante toda la secundaria, el Dr. Francisco Escobar Abarca (Ángeles 1956-60), haya fallecido tan prematuramente. Le hubiera cedido el espacio para que analizara este fenómeno sociológico, de cómo una nación amante del fútbol, deporte que la apasiona, olvida tan rápidamente ese tropiezo vergonzante e histórico de no clasificar a la Copa del Mundo, llena los estadios y aplaude con inusitado fervor y entusiasmo a la mayoría de los futbolistas responsables del fracaso.
¡Sí, los mismos futbolistas que no tuvieron capacidad para lograr la clasificación y que siguen recibiendo sus salarios millonarios, premio suponemos por la eliminación!
Esto es Costa Rica.
País sin condena, sin sanción, sin autoridad y en el que nunca pasa nada.
Recuerdo que hace un mes me preguntaron: Tano, ¿qué va a pasar en nuestro fútbol por la eliminación?
Nada, fue la respuesta.
Un Saprissa-Alajuelense lo tapa todo y más en Navidad, donde el tiempo, tesoro que para el tico no cuenta, se detiene.
Algo recuerdo que don Osael Maroto ficharía a un mago de escritorio, que resolvería la falta de capacidad de nuestros jugadores y nos aseguraba la clasificación al Mundial 2030. Recuerdo también que en la Casa de los Sustos iniciaron el estudio de credenciales de técnicos. Todo esto se dio durante el alboroto de los tres días que decía don Ricardo, cuando estaba caliente la eliminación.
Luego, mientras Canal 7 abrió el Chinamo, la Federación de Fútbol lo cerró. Las semifinales alejaron a los fracasados dirigentes de la tormenta, todo el mundo se hizo el “maje”, aquí no ha pasado nada y que siga la fiesta.
Cómo decía la “gringa” de La Patada: “me gusta Costa Rica mucho”.





































