Seis compositoras costarricenses que están marcando el camino
Por Geannina Sojo Navarro, Kilómetro Cero
Las compositoras costarricenses han demostrado su capacidad para innovar, fusionar tradiciones y explorar nuevas formas de expresión artística.
En este Día Nacional del Compositor y la Compositora Costarricense, celebramos a seis mujeres que, con su talento y determinación, no solo colocan a Costa Rica en el mapa musical, sino que también desafían las convenciones y abren caminos para futuras generaciones, demostrando que la música es un lenguaje universal capaz de transformar el mundo.
Sofía Páez, compositora y pianista, ha brillado internacionalmente fusionando música clásica con pop. Este año, Sofía tiene dos proyectos grandes: “Voy a interpretar dos estudios de Philip Glass en Elbphilharmonie en Hamburgo y en la Philarmonie de Berlín. A finales de año, estaré tocando en Japón como parte de la Expo Osaka 2025”, nos comentó. Además, comparte que uno de sus sueños cumplidos fue “llevar un pedacito de Costa Rica a diferentes ciudades europeas, como en el festival ‘Iceland Airwaves’ en Reykjavik”.
Alelí Prada ha cautivado con su estilo único que fusiona folklore, pop y sonidos experimentales. Su sencillo “Pura Brujería” representa su transformación personal: “Pura Brujería representa para mí la apertura a un nuevo sonido, una renacida Alelí que encontró dónde su magia se siente en su 'charco'”. Alelí también ha trabajado con Melany Mora e Histeria Colectivo en los videos de “Feliz Año” y “Pura Brujería”, y ha estado enfocada fortaleciendo la voz femenina en la música a través de la creación de redes colaborativas entre cantautoras.
Carmen Löwenthal, compositora y percusionista, ha fusionado el sonido de la marimba con ritmos electrónicos y experimentales. Ha recibido premios internacionales como el Premio Igor Lesnik a la Interpretación (Bélgica, 2017) y el Premio en composición de la Fundación Adkins Chiti "Donne in Musica" (Italia, 2018). Carmen ha realizado conciertos en países como México, Italia, Estados Unidos, España, Suiza, Francia, Puerto Rico, Guatemala y Costa Rica. “Componer significa darme un lugar, regalarle al país mi música”, afirma Carmen, quien también enfrenta el reto de romper un techo en un mercado musical muy estandarizado.
Sonia Bruno, violonchelista y compositora, ha forjado una carrera única fusionando el barroco, el rock y el metal sinfónico. Ha grabado más de 200 discos y ha trabajado en bandas como Barroque y Arden Luna, además de colaborar con Alanis Morissette en “The Morning”. Sonia está trabajando en su proyecto de healing music, que busca proporcionar bienestar a través de su cello, piano y percusión. “La música tiene un poder sanador, y mi misión ahora es componer para relajar y aliviar el estrés de las personas”, nos comentó.
Elena Zúñiga, cantante, compositora y chelista, ha fusionado diversos géneros en su música. Fundadora de Elena y La Orquesta Lunar, ha realizado giras internacionales por Argentina, Chile, Guatemala y México. “Hemos logrado que la Bigband (ELEVA) interprete mis obras en teatros de Argentina. Esto ha sido un gran logro para nuestra carrera”, comentó Elena. Su música es un vehículo para conectar a las personas con sus emociones más profundas.
Por su parte, Mercedes “Meche” Oller, líder de Las Robertas, ha fusionado rock psicodélico con sonidos etéreos, cautivando a un público internacional. “La música nos ha llevado a muchos lugares y personas. Cada oportunidad que surgió me recuerda lo afortunados que hemos sido”, reflexiona Meche. Las Robertas ha tocado en festivales icónicos como Coachella y Primavera Sound y está preparando su nuevo disco tras una gira de 15 fechas en Europa a inicios del 2025.
Estas compositoras no solo crean música, sino que están transformando la escena musical, abriendo camino para nuevas generaciones. Hoy, sus voces resuenan con fuerza en el panorama internacional. Si deseas conocer más sobre ellas y su trabajo, visita kilometrocero.rocks.