Scorsese realiza un despiadado retrato de los excesos
En la cinta Leonardo DiCaprio hace el papel de un bróker estafador y excesivo, con brillantez. Internet / La República
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Scorsese realiza un despiadado retrato de los excesos

Hace 15 años Oliver Stone puso a Wall Street en el centro de las críticas y ahora Martin Scorsese termina de rematar ese mundo tan ficticio, con la adaptación de la historia real de un bróker estafador y excesivo, al que da vida con brillantez Leonardo DiCaprio.
Con un metraje tan excesivo como su protagonista, “The wolf of Wall Street” es una película soberbiamente rodada, en la que Scorsese demuestra de forma apabullante su talento y su oficio, además de contar con algunos diálogos realmente divertidos, obra de Terence Winter, el talento detrás de “Los Soprano”.
A través de una fachada de orgías, fiestas desmadradas, yates, deportivos y mujeres, muchas mujeres, la película de Scorsese traza un retrato demoledor de la irrealidad en la que se ha vivido a costa de los vaivenes de la bolsa, fomentada por una economía construida para enriquecer a unos pocos a costa de la mayoría.
Unos personajes vacíos de cerebro y completamente amorales que lo único que buscan es amasar ingentes cantidades de dinero para comprarse una vida de lujo en la que la idolatría es el elemento común y en la que la traición, el engaño y la estafa se convierten en las herramientas para trepar a lo más alto.
El problema de la película, además de su duración de tres horas, es que los límites entre la crítica y la pura comedia quedan demasiado diluidos y da la sensación de que algunas escenas se han mantenido solo por la diversión que proporcionan o por el lucimiento de DiCaprio y no porque aporten algo a la historia.

Madrid / EFE


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