Las formaciones que presentan los técnicos para determinados partidos, lanzan señales de los propósitos o metas que buscan.
Liberia necesitaba un empate en el Fello Meza para clasificar a las semifinales y José Saturnino Cardozo digamos que se apuntó al 0-0, reforzó su retaguardia, jugó con solo un atacante, Fernando Lesme y sentó a creativos y a uno de sus goleadores, Joaquín Alonso Hernández.
No creemos ni por asomo que el estratega paraguayo repita esta noche contra el Alajuelense, la formación que enfrentó al Cartaginés. Probablemente veremos a Alonso en binomio con Lesme y en la cintura generadores de fútbol ofensivo como Freddie Álvarez, Sebastián Padilla y Gabriel Leiva.
En la otra acera, Óscar Ramírez entrará con su formación base en la que figuran Washington Ortega en la puerta, Piñar, Villalobos, Gamboa y Matarrita en línea de cuatro; Celso y Parkins como volantes centrales y Ronaldo como nueve. Puede que Van der Putten ocupe el lugar de Guillermo Villalobos o que este sea trasladado a la cintura.
En los flancos de Celso y Parkins el “Macho” gusta de alternar sus piezas y como juegan dos, escoge entre Anthony Hernández, Creichel Pérez, Jeison Lucumí, Kenyell Michel e incluso Diego Campos.
Como pareja de Ronaldo Cisneros, da preferencia a Joel Campbell.
Si Liberia no anota temprano y temprano puede ser todo el primer tiempo y la Liga tampoco encuentra los cordeles que defiende Anthony Monreal y la semifinal se alarga a un empate en blanco o un uno a uno, probablemente el técnico de la Liga, como lo acostumbra, cierra el almacén, le pone candados a las puertas y se apunta a un empate, que no deja de ser buen negocio para cerrar en La Catedral.
Cuando Óscar Ramírez decide dejar las cosas como están, fortalece la retaguardia y juega en ofensiva al contraataque, ordena el ingreso de Aarón Salazar, retrasa a uno de sus volantes centrales y construye una barrera humana de seis defensores bien difícil de vulnerar. Si usted ve a la Liga jugando así una media hora del segundo tiempo y el juego va empatado, póngale la firma como decía Parmenio Medina de que el técnico del Alajuelense está tranquilo con el resultado. No se va a lanzar por el triunfo, sino que va a cuidar el empate.
De ahí la urgencia para Liberia de meter un par de goles que le rompan la estrategia al “Macho”, trabajo bien complicado, si repasamos que la Liga solo recibió 10 goles en 18 partidos.





































