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Hoy se celebra el Día del Negro; sin embargo, más que todo destapa la invisibilización de esta comunidad en el país
Racismo disfrazado
• Afrocostarricenses con escasa o nula presencia en altos cargos políticos, como en la Asamblea Legislativa, la junta directiva de Japdeva y el Poder Ejecutivo

Mientras hoy se celebra el Día del Negro, festividad que resalta los aportes de la cultura afrocaribeña a la idiosincrasia costarricense, miembros de esta comunidad afirman sentir una actitud entre la población que no conduce a la igualdad.
Por primera vez en la historia moderna del país, ninguno de los 57 diputados de la Asamblea Legislativa es de ascendencia negra, así como ningún miembro de la directiva de la Junta de Administración Portuaria y Desarrollo Económica de la Vertiente Atlántica (Japdeva) lo es.
De los puestos más altos del actual gobierno, la única funcionaria afrodescendiente en el gabinete de la mandataria Laura Chinchilla es Maureen Clarke, quien lidera el Instituto Nacional de las Mujeres.
Originalmente, para el puesto de Clarke se había designado a Rocío Cerdas, pero su nombramiento fracasó tras iniciar la Contraloría un proceso de investigación en su contra.
“Cada vez hay más esfuerzos por lograr una integración de la sociedad sin importar la raza; sin embargo, todavía existen actitudes racistas, prejuicios, xenofobia y etnocentrismo que no hemos podido erradicar en su totalidad”, afirmó José Carlos Chinchilla, sociólogo de la Universidad de Costa Rica.
Este racismo, que se puede catalogar como escondido o hipócrita por algunas personas, se deja ver en actitudes, acciones y prejuicios de la población.
De igual forma, la aceptación en 2001 de la publicidad que lanzó la segunda esponja más vendida en el país “La Negrita”, fue un signo de prejuicios contra los afrodescendientes. En su jingle se hacía referencia a cualidades físicas de las mujeres negras para la limpieza.
“En Costa Rica hay una discriminación solapada y una actitud hipócrita. Porque por un lado se dice que se quiere al negro, pero las acciones muestran algo distinto”, explicó Ramiro Crawford, experto en estudios afro y director de la revista Limon Roots.
La situación que enfrentan actualmente los negros evidencia un panorama sombrío para los jóvenes de estas raíces, en especial los limonenses, que no reciben respuestas institucionales y sociales.
“La exclusión hace que se pierdan los aportes, no deja que una sociedad avance. En la medida en que el país se preocupe por la integración del negro y se abran espacios a la comunidad, todos vamos a ganar”, manifestó Eulalia Bernard, reconocida poetisa, intelectual, profesora y pilar de las luchas por los derechos de los afrodescendientes.
De momento, son escasas las políticas públicas que responden a la insuficiente oferta deportiva, cultural y recreativa en Limón, así como la deserción escolar, que conduce a cientos de jóvenes a involucrarse en las drogas y la delincuencia.
Continuar con el proceso de modernización, saneamiento y fortalecimiento de los puertos del Caribe es una de las promesas de la presidenta Chinchilla que todavía no salta del papel a la realidad.
Conseguir que la modernización llegue a los puertos es solo una de las maneras en que se trata de impulsar el trabajo y desarrollo en esta provincia, que encabeza las listas de zonas más pobres y abandonadas del país.
Asimismo, la región caribeña presenta altos índices de desempleo y de jóvenes desocupados.
“El racismo es una respuesta a la ignorancia, vivimos en una cultura que enseñó que hay grupos raciales superiores a otros y esto afecta el ingreso de jóvenes negros al mercado laboral y el ascenso en puestos de trabajo”, dijo Epsy Campbell, presidenta de la Asociación de Mujeres Afrocostarricenses, ex diputada y ex precandidata presidencial.
Otra factor que se suma a la serie de problemas que enfrentan los limonenses, es la carencia de oportunidades para prepararse técnicamente e incorporase a un empleo digno. Las cifras no mienten, son más los afrocaribeños que realizan un trabajo no calificado, ya sea como peón de construcción o barre caños que hombres de otras etnias, de acuerdo con el último estudio realizado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos.

Natasha Cambronero/Silvia Pardo
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