¿Prudencia o exceso? Altas tasas de interés son debatibles a pesar del conflicto entre EE. UU.-Irán, según expertos
Costa Rica suma más de 30 meses con inflación por debajo del rango meta y en marzo registró el índice más bajo en una década.
La prudencia del Banco Central con las altas tasas de interés para préstamos y tarjetas pareciera, a simple vista, correcta en medio de un entorno complejo y volátil por los aranceles y la guerra entre Estados Unidos e Irán.
Sin embargo, varios analistas consultados por LA REPÚBLICA cuestionaron la decisión del Banco Central de mantener estancada la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 3,25%.
Para ellos, mientras la inflación se mantenga anclada a números negativos y por debajo de la meta establecida para ese indicador, existe espacio suficiente para reducir la TPM, bajar los intereses que pagan los ticos por préstamos y tarjetas, y promover el consumo y el crecimiento económico.
En el mes de marzo se registró la inflación interanual más baja de los últimos diez años, con un récord de -2,09. Paralelamente, ese indicador lleva más de 30 meses al hilo por debajo del rango meta del Banco Central.
“Hoy sí parece que el Banco Central tiene un argumento válido para mantener la tasa de interés. Sin embargo, mientras no cambien las expectativas inflacionarias y estas se encuentren ancladas, sigue existiendo espacio para un movimiento en las tasas de interés”, dijo Vidal Villalobos, asesor económico de Grupo Financiero Prival.
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La TPM es un indicador que sirve de referencia para que todo el sistema bancario público y privado defina las tasas de interés que se cobran con los créditos.
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El problema no es solo para el consumidor de créditos, sino también para la economía en su totalidad, ya que una TPM alta, como la que tenemos en estos momentos, convierte a Costa Rica en un imán para que los inversionistas traigan sus dólares para aprovechar las tasas de interés, sin importar que esto inunde el mercado de divisas con dicha moneda y el tipo de cambio se desplome. Este lunes, el dólar arrancó la sesión en ¢461,83, lo que significa el valor más bajo desde el 2007.
“La decisión del Banco Central es prudente, pero debatible (…) Hoy existe convergencia entre inflación observada, expectativas inflacionarias y proyecciones que apuntan a un crecimiento más moderado este año, alrededor de 3,8%. En ese contexto, habría fundamentos para discutir una política monetaria algo más laxa, orientada a estimular consumo y crédito”, explicó Adriana Rodríguez, gerente general de ACOBO Puesto de Bolsa.
Mientras tanto, Mauricio Moya, líder de inversiones de Mercado de Valores, destacó además que las decisiones del Banco Central en cuanto a la TPM no son inmediatas y que suelen trasladarse a los consumidores en un plazo de hasta ocho meses, por lo que perfectamente se puede reducir la TPM ahora.
“La TPM tiene un traslado al resto de tasas de aproximadamente 8 meses, por lo que las decisiones hoy se disipan en el tiempo. La otra arista es que el traslado es aún incompleto y no ejerce la suficiente fuerza sobre el resto de tasas, por lo que su uso como herramienta de política monetaria es más limitado que en otras economías; particularmente, se ha observado cada vez menos ajuste de las tasas del sistema financiero, en especial las de crédito, ya que la industria enfrenta otras barreras que distorsionan ese traspaso de política monetaria hacia las realidades de crédito, ahorro e inversión”, finalizó.
El Banco Central de Costa Rica se encarga de definir la Tasa de Política Monetaria (TPM).
Se trata de un índice fundamental a la hora de definir los intereses que pagan los costarricenses por sus operaciones de crédito bancario y tarjetas.
| Pregunta | Respuesta |
|---|---|
| ¿Qué es la TPM? | Es la Tasa de Política Monetaria. Es el “precio de referencia” que fija el Banco Central de Costa Rica para el dinero. |
Piénselo como la señal de tránsito que le dice a los demás bancos si el dinero debe fluir rápido (tasas bajas) o lento (tasas altas).
Si usted tiene un crédito en colones con tasa variable, cuando la TPM cambia, es muy probable que su cuota mensual también lo haga.
Para el deudor, significa que pagará más intereses y tendrá menos dinero disponible para otros gastos; además, es más difícil que le aprueben préstamos nuevos.
Para usted, esto se traduce en cuotas más bajas en sus préstamos y mayor facilidad para financiar proyectos o bienes.
Además, la mayoría de créditos se rigen por la Tasa Básica Pasiva (TBP), que es un promedio que se mueve más lento que la TPM.
Durante mucho tiempo, el Banco Central de Costa Rica tuvo tiempo para reducir la Tasa de Política Monetaria (TPM) y así fomentar el crecimiento de la economía costarricense, principalmente en el régimen definitivo, que agrupa el 85% de las empresas con créditos más baratos, según analistas económicos.
Sin embargo, no lo hizo y ahora sí pareciera indicar que su prudencia está justificada.
Mauricio Moya
Líder de Inversiones
Mercado de Valores
El Banco Central ha decidido mantener su TPM en 3,25%, a pesar de que la inflación persiste en terreno negativo.
Su argumento, no solo en esta ocasión, sino también en otras ocasiones anteriores, ha sido mantener una posición de política monetaria cautelosa frente al traslado de aranceles a precios finales de bienes y servicios.
Ahora, la incertidumbre pasó de ser la arancelaria para transformarse en geopolítica por la guerra.
El problema ha sido no reducir la TPM en ocasiones donde los riesgos inflacionarios hacia el alza eran menores, especialmente en el último cuatrimestre del año anterior.
Ahora bien, el efecto de nuevas reducciones en la TPM puede ser apenas marginal, ya que la disminución en las tasas de interés de los créditos no bajaría tan rápido, incluso en ocho meses, por lo que las decisiones hoy se disipan en el tiempo.
Adriana Rodríguez
Gerente General
ACOBO Puesto de Bolsa
La decisión del Banco Central es prudente, pero debatible.
Prudente, porque el Banco Central enfrenta un entorno internacional más incierto, con riesgos al alza sobre energía, transporte, logística e insumos importados, pero debatible, porque el espacio para relajar la TPM existe desde hace varias reuniones atrás y ha sido señalado tanto por organismos técnicos internacionales como por la propia evolución de los indicadores locales.
Hoy existe convergencia entre inflación observada, expectativas inflacionarias y proyecciones que apuntan a un crecimiento más moderado este año, alrededor de 3,8%. En ese contexto, habría fundamentos para discutir una política monetaria algo más laxa, orientada a estimular consumo y crédito. La decisión del Banco Central privilegia la gestión del riesgo externo por encima del rezago interno de inflación, y eso tiene un costo de oportunidad en términos de dinamismo económico y condiciones financieras.
Daniel Suchar
Analista económico
Independiente
A lo largo del año, el Banco Central ha argumentado su política monetaria tomando en consideración posibles choques externos; por lo tanto, no se ha querido bajar la TPM a lo que todos quisiéramos, puesto que la inflación lleva muchísimo tiempo con índices negativos, lo cual abrió muchísimo margen para hacerlo durante mucho tiempo.
Sin embargo, ahora que sí existen los choques externos producto de la guerra entre Estados Unidos e Irán, con la consecuente volatilidad de precios que se generan en los productos importados, definitivamente el Banco Central toma esta decisión forzada de mantener la TPM alta.
En pocas palabras, podríamos decir que es una decisión impuesta por un entorno cambiante y, definitivamente, bastante incierto.
Vidal Villalobos
Asesor económico
Grupo Financiero Prival
Todo parece indicar que, desde hace muchos meses, la política monetaria del Banco Central responde más a condiciones externas que a la situación interna del país.
Parece que nuestra política hace eco de lo que realice la Reserva Federal en los Estados Unidos.
Desde hace muchos meses, el equipo técnico del Banco Central había recomendado la reducción de la tasa de política monetaria, a lo cual la junta directiva del banco se negó.
La coyuntura actual, en efecto, hace pensar que tenemos un ambiente retador que justifica prudencia, pero durante muchos meses el Banco Central se quedó sin actuar.
Hoy sí parece que el Banco Central tiene un argumento válido para mantener la tasa de interés. Sin embargo, mientras no cambien las expectativas inflacionarias y estas se encuentren ancladas, sigue existiendo espacio para un movimiento en las tasas de interés.