Enviar
Profesional de la masacre

• A pesar de su buena realización técnica, esta adaptación de un conocido videojuego no alcanza la mediocridad

Hitman - Agente 47
(Hitman)
Dirección: Xavier Gens. Reparto: Timothy Oliphant, Dougray Scott, Olga Kurylenko, Robert Knepper. Duración: 1.40. Origen: Francia-EE.UU. 2007.
Calificación: 4.

Aunque los resultados no han sido nada alentadores hasta el momento, muchos productores de Hollywood siguen invirtiendo en proyectos costosos, basados en conocidos juegos electrónicos. Es así como la industria de cine intenta establecer una retroalimentación con una de las formas de diversión más amadas por las nuevas generaciones. El último título en dar el salto, de los monitores de Playstation a la pantalla grande, es “Hitman – Agente 47”.
No vale la pena cuestionar el trasfondo ético de un videojuego como este. Para algunos es un pasatiempo inocente; para otros representa una peligrosa instigación a la violencia. Lo cierto es que —para bien o para mal— muchísimos jovencitos disfrutan de un entretenimiento enajenante, que supone una identificación directa con la figura de un asesino sin remordimiento.
Al trasladarse al cine, las sangrientas hazañas del protagonista pierden sus connotaciones más polémicas, para convertirse en algo impersonal y corriente. El espectador no debe apretar ningún gatillo virtual, sino que sigue pasivamente una típica historia de acción y espionaje, al estilo de James Bond o Jason Bourne.
El Agente 47 es todo un profesional de la masacre. Calvo y con un código de barras tatuado en la nuca, es un hombre modificado genéticamente, el cual trabaja para una misteriosa organización privada, conocida como La Agencia. Es un matón infalible, responsable de un centenar de homicidios en todo el planeta. Durante años, un oficial de Interpol ha intentado identificarlo, sin mayor suerte.
Las cosas cambian cuando el escurridizo criminal elimina a un político ruso y queda atrapado en una conspiración. Perseguido a lo largo y ancho de Europa Oriental, él encuentra en su camino a una joven prostituta, quien se convierte en su protegida.
Recordado por su trabajo en la teleserie “Deadwood”, Timothy Oliphant luce particularmente inexpresivo, en un rol que iba a ser desempeñado por Vin Diesel. Tal vez, nadie habría podido agregar brillo a un personaje tan ingrato, sin sentimientos ni humanidad. El resto del elenco es bastante opaco y se nota la falta de un villano de peso. La única excepción la ofrece la despampanante modelo Olga Kurylenko, quien derrocha belleza, sensualidad y carisma.
Sería fácil descartar a “Hitman – Agente 47” como un subproducto insignificante, si no fuera por su calidad técnica. Tiene una sintaxis correcta, un ritmo sostenido y batallas coreografiadas con cierto estilo. A pesar de ello, el filme es prisionero de sus propios límites y ni siquiera alcanza la mediocridad.
Ver comentarios