Presupuesto 2015, el más endeudado
“De alguna manera vamos a pagar por ese aumento de la deuda”, aseguró el economista Alberto Franco. Marco Monge/La República
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Prepárese para tasas de interés más altas

Presupuesto 2015, el más endeudado

Hace seis años, menos del 30% era financiado; hoy es casi la mitad

Las tasas de interés aumentarán en los próximos meses debido a que el gobierno deberá acudir al mercado para financiar el presupuesto de 2015, que será el de mayor endeudamiento de los últimos tres gobiernos.
De los casi ¢8 billones que se gastarían el próximo año, un 47,2% se financiará a través de créditos, tanto internos como externos.


Es decir, por cada ¢100 que el gobierno gaste el próximo año, unos ¢47 los pedirá prestados.
Este nivel de endeudamiento es preocupante si se toma en cuenta que hace apenas seis años, menos del 30% de los gastos era financiado con crédito.
Las posibilidades para financiar ¢3,7 billones se ven limitadas a nivel externo. El gobierno todavía tiene autorizada una emisión por $1 mil millones, lo que equivale a una sétima parte de las necesidades de financiamiento que tiene el país.
Si no se consiguen otras opciones en los mercados internacionales, ese monto deberá financiarse dentro del país y competir así con otros emisores del Estado, como son las instituciones públicas, el Banco Central y los bancos comerciales.
De esta forma, continuaría la tendencia de aumentos en las tasas de interés, con lo que se encarecerá el crédito y se reducirá la disponibilidad de financiamiento para las empresas y los hogares.
Este coctel no solo sería fatal para el crecimiento económico, sino que podría significar el dato que necesitaban las calificadoras de riesgo para bajar la nota del país.
Actualmente, solo la firma Moody’s considera a Costa Rica dentro de las naciones con rango de inversión, aunque en los próximos meses revisará esta calificación.
Otras firmas, como Fitch Ratings, mantienen al país con perspectiva estable.
El mayor problema en el plan de gastos es que se sigue gastando más de lo que ingresa, y la situación tiende a empeorar. El mismo gobierno reconoce la dificultad para controlar la brecha entre ingresos y gastos.
La rigidez presupuestaria es tan alta que prácticamente todo el presupuesto se consume en una serie de disposiciones constitucionales, legales y gastos rígidos como salarios y pensiones con cargo al presupuesto del Estado.
El margen de maniobra para atender otros gastos es de apenas el 5%.
Es más, si se divide el presupuesto por composición económica, menos del 6% del total se destina a gastos de capital, que son las inversiones que hace el Estado. Este porcentaje es menor que el del año pasado.
Este año el presupuesto tuvo un crecimiento nominal de casi el 20%, que se debe en mayor parte a que se incorpora una suma de ¢1,7 billones para la amortización de vencimientos de títulos en 2015.
La recomposición de la deuda podría conseguir financiamiento de largo plazo para atender las obligaciones presupuestarias, pero no ayudará a reducir el problema.
El plan de gastos no contempla un eventual crecimiento de los ingresos, producto de una agresiva política de recaudación de impuestos que emprendió el Ministerio de Hacienda.
Se espera que este esfuerzo permita aumentar la entrada de recursos en alrededor del 1% del PIB, para el próximo año, monto que sería aún insuficiente para atender la masa de gastos que promueve el gobierno.

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Rodrigo Díaz
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