Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Martes 3 Agosto, 2010


Estuvimos ayer en el Fello Meza.
Iniciemos de atrás para adelante.
Sin tener una razón futbolística válida, pues el rival, anfitrión más que modesto, ni apretaba, ni dominaba, ni inquietaba; San Carlos renuncia a la victoria y se apunta al empate 0-0.
En un saque de banda apenas al minuto 54, Alvaro Sánchez le da una patada a la bola para que se vaya más largo y el portero Donny Grant reza el rosario completo antes de cada saque de puerta. Desde luego que fue amonestado.
Correctamente el juez central Alessandro Jiménez sanciona esta alcahuetería y ordena seis minutos de reposición. Daniel Casas se “jala los pelos” (tiene pocos).
En este lapso se les sancionan a los toros cuatro faltas en su contra; todas, son reclamadas por Daniel desde la banca.
Para su suerte, el Cartaginés no estaba en capacidad de meter un gol, aunque el partido se jugara completo de nuevo, pero ni lo duden, si los brumosos anotan, Casas fulmina a Jiménez con su verbo.
Después de tantísimos años de mirar fútbol, uno entiende que en miles de ocasiones, la superioridad futbolística de un equipo sobre el otro, obliga a este a replegarse a cuidar el tesoro, pero este Cartaginés de Johnny Chávez no asusta a nadie, suma dos partidos sin anotar, de manera que el juego se presentó propicio para que la visita buscara algo más que un paupérrimo empate a cero goles.
Si bien es cierto San Carlos casi anota con el remate de Pérez que sacó Granados, la verdad fue que los subcampeones nacionales se entregaron muy temprano a la pesca de una unidad, cuando, con un poco más de atrevimiento, se llevan los tres para su casa.
Y hablando de los locales, tanto en el Morera Soto como ayer, se presentaron como un equipo sin número diez, aunque luzca en la espalda del Chiqui Brenes.
Cartaginés no tiene generador de fútbol; no tiene a nadie que le pase la pelota a Jiménez o a Brenes para que estos lancen a Diego País, goleador que ayer no recibió una sola bola antes de ser injustamente sustituido.
Parece ser Leonardo Madrigal ese arquitecto anhelado; jugó muy bien de relevo en los dos partidos. Johnny está obligado a cambiar la receta; con Madrigal, con el novato Artavia o fichar un extranjero. El interesante rombo que formó con Granados-Jiménez-Chiqui y Diego, no le funcionó porque ninguno es un diez auténtico.
Sería como haber tenido en Pérez Zeledón a País sin Tirso Guío.

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