Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Jueves 6 Agosto, 2015

Buena noticia para el entorno de la Selección Nacional, la llegada de Óscar Ramírez como asistente técnico de Paulo César Wanchope.
Conocida la personalidad poco emotiva del Machillo, su aporte al grupo se va a hacer notar rápidamente en la parte táctica, que en Copa Oro y juegos amistosos con Wanchope fue punto débil.
Para parar a la Selección Nacional tácticamente como se hizo en Brasil con Jorge Luis Pinto, a Chope le hace falta en lo personal mucha academia. Solo un equipo rigurosamente trabajado y pulido hasta sacar sangre en los entrenamientos, puede lograr la coordinación y casi perfección táctica que le permitió a la Tricolor, por citar solo un ejemplo, dejar a los italianos fuera de lugar en 17 oportunidades. Todos los costarricenses, con excepción de Gabelo Conejo, vimos ahí la mano de Pinto.
En este trabajo táctico, de prepararlo, planificarlo, enseñarlo y ponerlo en práctica en el terreno de juego, es que el aporte de Óscar Ramírez será de enorme beneficio para el seleccionado.
Se ha configurado una muy buena tripleta porque el Machillo tiene muchas más horas de vuelo que Wanchope como estratega; Paulo César es un tipo inteligente, sabe seleccionar bastante bien sus alineaciones, es muy fuerte mentalmente y Luis Antonio Marín hará en el grupo lo que Wanchope hizo con Pinto. Mediar entre cuerpo técnico y vestuario.
Al Machillo no lo vamos a observar durante los juegos de la Tricolor al lado de Wanchope, abrazándolo y pegando saltos y gritos cada vez que el equipo meta un gol. Como lo hizo con Hernán Medford en el Saprissa y la Selección Nacional, Óscar se va a esconder en una esquina de la banca de los reservistas, concentrado y serio a analizar técnica y tácticamente a los rivales y desde luego a la propia Selección Nacional para luego aportar en las charlas, pizarras y entrenamientos.
Aplaudimos la decisión de Wanchope de pedir como asistente a un técnico con mejores y mayores credenciales que las suyas. Solo los inseguros, mediocres y profesionales con poca autoestima, escogen como asistentes a personas de menor nivel que el de ellos, por temor a que les pasen por encima.
Este detalle muestra la fuerza mental del actual director técnico de la Selección, una característica que siempre le hemos valorado a Paulo César desde su etapa como futbolista.

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