Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Miércoles 25 Marzo, 2015

¡Aquellos partidazos de Keylor Navas defendiendo el marco del Albacete y luego la portería del Levante!
Volaba de palo a palo; detenía y rechazaba disparos a quemarropa; achiques suicidas; reflejos de felino; seguridad, control, ubicación, temple.
Además, su trabajo extenuante en los entrenamientos que obligaron a la prensa deportiva española a ir a filmarlo en las prácticas para ponerlo de ejemplo. El planeta fútbol conoció de primera mano cómo trabajaba en las prácticas quien sería luego el mejor portero de la liga española.
Después llegó la tentación.
Un cheque en blanco con los ceros a la derecha que el futbolista quisiera firmado por Florentino Pérez y las puertas del Santiago Bernabéu abiertas.
Se rechazaron ofertas de grandes clubes del mundo que le ofrecían también miles de miles de dólares y la titularidad en el marco, pero el generaleño prefirió la gloria de pertenecer al Real Madrid, un fichaje muy superior en lo económico y la cómoda silla de banca de Iker Casillas en la nómina merengue.
Ser portero del Levante significó recibir metralla y poco sueldo; pasar a la Casa Blanca significa escaso trabajo en el marco y billetera repleta.
Se notó en el último juego de Keylor como titular, precisamente ante su viejo equipo. No tocó bola. El año pasado tuve el privilegio de ver este mismo juego en el Bernabéu, con Navas atajando para el Levante y sus paradas prodigiosas evitaron la debacle.
Todo este cuento solo para imaginarnos a Keylor Navas titular del Real Madrid contra el Barcelona. Supongamos que hubiera jugado el domingo pasado.
Qué emocionante sería ver el clásico del fútbol español con el costarricense en el marco, parándole metralla a Suárez, Neymar y Messi, volando de palo a palo y reeditando uno de su grandes y numerosos partidos que lo convirtieron en el mejor portero de esa liga. Es que solo en un Real-Barcelona; Real-Atlético de Madrid; Real-Valencia hay más oportunidad de ver exigido al portero merengue.
Mientras Carlo Ancelotti no se decida a sentar a Iker en juegos relevantes y siga con Keylor para los partidos queques, será imposible para el meta costarricense lucirse como lo acostumbró a hacer fecha tras fecha cuando defendió la portería de clubes pequeños del torneo.
Me muero de ganas de ver a Keylor Navas tapando contra un grande. ¿Verdad que usted también?

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