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Domingo, 16 de diciembre de 2018



NOTA DE TANO


Nota de Tano

Gaetano Pandolfo [email protected] | Miércoles 10 octubre, 2007


Nota de Tano

Gaetano Pandolfo
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En menos de 15 meses he vivido como fanático deportivo dos imborrables satisfacciones.
Italia se coronó campeón mundial de fútbol, callando millones de bocas, y ahora los Indios de Cleveland se dan el lujo con una nómina de $63 millones de eliminar a los soberbios, potentes y millonarios Yanquis de Nueva York con planilla de $215 millones.
Las dos divisas deportivas de las que soy acérrimo y apasionado seguidor, me regalan lo más grande que puede pasarle a un fanático: una corona mundial en fútbol y la mitad de un título divisional que tiene como argumento extraordinario al tremendo rival que se dejó en el camino.
La Tribu jugó la serie divisional exactamente igual a como lo hizo durante los 162 partidos de la temporada regular y cada uno de sus jugadores cumplió exactamente con las características que aquí les anotamos en los previos de la confrontación ante los Bombarderos del Bronx.
Novena equilibrada, compacta, unida, con muy buenos números ofensivos, defensivos y excelente “pitcheo”.
Grady Sizemore el primer bate hizo lo suyo, jonroneó y se lució en defensiva; el novato venezolano y segunda base Asdrúbal Cabrera la sacó del parque en el primer juego, bajó su porcentaje de bateo pero jugó sólida defensa; el designado Travis Hafner igual se voló la barda e impulsó carreras. El cuarto bate, el venezolano Víctor Martínez, jonroneó y mantuvo en la serie porcentaje superior a .300, igual que en la campaña regular.
El inicialista y quinto bate Ryan Garko mantuvo el equilibrio de la temporada; el sexto bate y paracorto dominicano, Johnny Peralta, explotó en el cuarto juego y se fue de 4-3; no tuvo errores en defensa y el veterano Kenny Lofton llevó a la serie la magia de la época dorada de la Tribu cuando dominó la División Central en los años 90 y fueron a dos Series Mundiales (1995 y 1997) las dos perdidas ante Bravos y Marlins.
Franklin Gutiérrez y Casey Blake la parte baja del orden de bateo estuvo floja, sobre todo el venezolano.
Los dos ases de la rotación hicieron su trabajo y ganaron el par de juegos en Cleveland; C.C. Sabathia y Fausto Carmona, lo que dio a los Indios cómoda ventaja para viajar tranquilos a Nueva York.
En el tercer partido se dio la lógica y Jake Weestbrook se desplomó en el quinto episodio como sucedió en varios partidos de la temporada. Ganaron los Yanquis y el cuarto juego fue una calcomanía de cómo el piloto Eric Wedge movió sus fichas en el 80% de la campaña.
Un abridor que le sostenga la ventaja hasta el sexto episodio (Paúl Byrd) y luego un inning para cada especialista en el relevo: el sétimo a Rafael Pérez, el octavo a Rafael Betancourt y el noveno a Joe Borowski.
Cada uno hizo lo suyo; Borowski con su drama de siempre pero finalmente sacaron la faena, eliminaron a los Yanquis y probablemente hayan empujado a Joe Torre a la categoría de desempleado.