Gaetano Pandolfo

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Miércoles 3 Octubre, 2007

Nota de Tano

Gaetano Pandolfo
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El día que los Indios de Cleveland ganaron la División Central de la Liga Americana, un matutino publicó la foto del lanzador de la Tribu que cerró ese partido y le puso el nombre equivocado. Se trataba de Rafael Betancourt y le pusieron Dallas Braden que fue el abridor de Oakland. No los culpo.
¿Quién conoce la nómina de los Indios?
Pocos, muy pocos; es un equipo demasiado modesto, como bien lo apunta Ignacio Serrano, el analista de ESPNdeportes que compara el duelo entre Yanquis e Indios con la tradicional batalla de David y Goliat.
Seguros de que mañana jueves a las 4.30 p.m., centenares de seguidores de los Yanquis en nuestro país, se dispondrán a mirar el primer partido de la serie, vamos a colaborar con ellos para que conozcan un poquito rival y, ojalá, digo yo, no se sorprendan de lo que van a observar.
El orden al bate de la Tribu es el siguiente.
Abre el jardinero central, Grady Sizemore, la bujía del equipo, gran hiteador, robador de bases, tres veces en el Juego de Estrellas y calificado por Ozzie Guillén, piloto de los Medias Blancas como el mejor primer bate de todo el béisbol organizado.
Segundo en el orden el espectacular novato venezolano de 21 años, Asdrúbal Cabrera, quien llegó al equipo a finales de julio ascendido de triple A, para ocupar la segunda almohadilla en lugar de Josh Barfield, novato con los Padres en 2006 y adquirido por la Tribu, quien sin embargo bateaba para 231 cuando perdió su lugar. Cabrera es un comodín, juega también short y tercera, es ambidiestro y juega con el número 13, simbólico en Cleveland porque lo usó el mago Omar Vízquel. Asdrúbal tuvo 1000 en efectividad defensiva (cero errores) y bateó 303 hasta la última semana en que bajó a 285.
El tercer bate es el designado Travis Hafner, una de las decepciones de la temporada si se comparan sus números con los de la anterior. Para suerte de la Tribu, Hafner despertó en setiembre y pudo llegar a los 24 jonrones (metió 46 en 2006) y poco más de 100 carreras impulsadas.
El cuarto bate es el equilibrio de la novena; se trata del receptor también venezolano y ambiestro, Víctor Martínez, la figura del equipo (.303 de promedio, 114 impulsadas y 25 vuelacercas), nada que ver con los 54-156 y .314 de Alex Rodríguez, pero a los Indios les alcanzó.
El gordito con cara de boxeador y niño bueno, Ryan Garko es quinto bate; primera temporada completa en la inicial, apenas debutó en la anterior; sus más de 20 jonrones fueron claves para liquidar varios partidos. No es muy seguro en defensa y estuvo rondando los .300 de promedio toda la campaña.
Otro ascendido de la triple A, el venezolano Franklin Gutiérrez le quitó el jardín derecho al veterano Trot Nixon, quien, adquirido de Boston fue la gran decepción de la temporada, con solo tres vuelacercas. Batea sexto y seguimos mañana.