"No Strings Attached", una romántica del montón
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“No Strings Attached”, una romántica del montón

La comedia romántica es un género que, con pocos esfuerzos, funciona en taquilla. Un par de actores conocidos y algunos obstáculos sentimentales son suficientes para el público, y de eso se beneficiará sin duda la sosa “No Strings Attached”, en la que el mayor aliciente es Natalie Portman.
La reciente ganadora de un Oscar por “Black Swan” se mete en uno de esos vehículos de Hollywood de lucimiento que dan popularidad y dinero y que solo buscan entretenimiento sin mucha reflexión.

El problema está cuando el producto en cuestión adolece de cualquier interés bien porque la historia no aporte ningún giro nuevo en este género, bien porque la química entre la pareja protagonista brille por su ausencia.
Esto último es lo que le pasa a “No Strings Attached”.
El veterano realizador Ivan Reitman ha puesto en pie una historia que podría funcionar y en la que el punto de originalidad está en que es la chica la que, por una vez, busca solo sexo sin compromiso.
Pero frente a Natalie Portman está Ashton Kutcher. Sin química y sin gracia por parte del él, poco puede hacer Portman para sostener una película que no se apoya como debería en los personajes secundarios.
Ni siquiera aprovecha que dispone de Kevin Kline como padre de Kutcher en una ácida parodia de un guionista de Hollywood.
El realizador opta, al contrario, por conceder todo el protagonismo a la pareja de enamorados, cuando es precisamente su relación lo más flojo de la historia.
Y la torpeza del personaje de Kutcher se convierte en un infantilismo que le resta aún más credibilidad a este filme.

Madrid / EFE

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