En medio del bullicio de maquinaria pesada y el movimiento constante de uno de los proyectos de infraestructura más ambiciosos de Costa Rica, la ampliación de la Ruta 32, se abre paso un equipo de mujeres que redefine los roles en el sector construcción.
Estas profesionales lideran con determinación el área de salud ocupacional en la empresa China Harbour Engineering Company (CHEC), velando no solo por la seguridad de los trabajadores, sino también por fomentar una cultura de inclusión, prevención y equidad.
Guardianas de la seguridad en campo
Yesenia Sinclair, inspectora de Salud Ocupacional y Ambiente, es una de las mujeres que desempeña un rol crucial en el proyecto. Desde tempranas horas recorre las áreas de trabajo, verifica el uso adecuado del equipo de protección personal (EPP) y actúa con firmeza ante cualquier riesgo detectado.
“Corregir o detener actividades inseguras es parte esencial de mi función. Se ha notado una mejora en la actitud de los colaboradores respecto al uso del EPP y las acciones correctivas”, comentó Sinclair.
Si bien reconoce los retos de trabajar en una industria tradicionalmente masculina, también destaca el ambiente colaborativo que se ha consolidado con el tiempo. “Con constancia y respeto, el entorno se ha vuelto más empático y ameno. Es una gran oportunidad para demostrar capacidad y que nuestro trabajo sea reconocido”, afirma.
Supervisión con enfoque humano y técnico
Para Alexa Ramírez, supervisora de Salud Ocupacional y Ambiente, su rol va más allá de lo técnico: es una combinación de vigilancia, formación y liderazgo. Su objetivo diario es claro: identificar, controlar y eliminar riesgos en todos los frentes de trabajo.
“Es un reto constante trabajar en un entorno donde la figura femenina ha sido subestimada. Pero convertirnos en referentes de respeto es un paso importante hacia la equidad”, expresa.
Ramírez valora que en CHEC las mujeres puedan ser parte integral de todos los procesos: “Aquí participamos sin restricciones ni distinciones. La equidad es algo que se vive, no solo se menciona”.
Estrategias que salvan vidas
Priscilla Chavarría, también supervisora de Salud Ocupacional y Ambiente, destaca por su enfoque estratégico. Parte de su trabajo consiste en diseñar mecanismos preventivos que impactan directamente en la seguridad del proyecto.
“Es una experiencia enriquecedora, sobre todo por el intercambio cultural y el aprendizaje constante en temas viales”, comenta.
Chavarría subraya que mantener el respeto y la claridad en las recomendaciones es esencial para lograr un entorno laboral seguro: “La seguridad empieza con una comunicación firme y respetuosa”.
Visión integral y compromiso colectivo
Carina Hidalgo, inspectora de Salud Ocupacional y Ambiente, desempeña múltiples funciones: desde la supervisión de señalización y trabajos en altura hasta el manejo ambiental y vial.
“Nos incluyen en todos los aspectos: charlas, inspecciones, gestión de residuos. Somos parte activa del equipo”, indica.
Destaca también la cultura colaborativa de la empresa: “En CHEC, hombres y mujeres trabajamos en igualdad de condiciones. Esa cohesión se refleja en el ambiente y en los resultados”.
Para Hidalgo, el empoderamiento es clave: “Aquí incluso hay mujeres peonas. No hay límites para lo que podemos lograr si se nos da la oportunidad”.
Una transformación tangible en la obra pública
El liderazgo de Yesenia, Alexa, Priscilla y Carina es mucho más que una conquista personal. Representa un cambio real en la cultura laboral de una industria que por décadas ha sido terreno exclusivo de hombres.
Con su conocimiento técnico, compromiso ético y vocación por la seguridad, estas mujeres no solo protegen vidas, sino que también abren camino a nuevas generaciones de profesionales que ven en la construcción un espacio donde la equidad es posible.