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Morirse del corazón haciendo ejercicios

El ejercicio previene la enfermedad cardiovascular pero también puede causar la muerte súbita

En las últimas semanas hemos visto varios casos de jugadores profesionales que durante la práctica del deporte caen muertos de paro cardiaco.

¿No es que el ejercicio previene el riesgo coronario?
¿Cómo un atleta que entrena fortísimo, varias veces a la semana, cae muerto en el partido o en la maratón y no en los entrenamientos?
¿No se supone que los futbolistas profesionales son gente muy sana?

Hay varias formas de explicar esto:
• En menores de 35 años existen anomalías congénitas como la cardiopatía hipertrófica, defectos valvulares o placas de ateroma que no son detectables en los exámenes practicados usualmente, ni siquiera en la prueba de esfuerzo.
• En el evento atlético o en el partido de fútbol el atleta trata de hacer su máximo esfuerzo, a veces este esfuerzo es superior a su capacidad fisiológica y a esto se le suma el estrés de la competencia.
• El uso de drogas o medicamentos en muchos atletas y deportistas (doping).

Lo más que un médico puede hacer es una buena historia familiar o personal tratando de descubrir algo que amerite su estudio.
En un trabajo publicado en el New England Journal of Medicine, en 2005, se resalta la importancia de la frecuencia cardiaca que se comporta anormalmente durante el ejercicio, y la recuperación. Una frecuencia cardiaca en reposo superior a 75 latidos por minuto en un atleta o que baja a menos de 25 latidos por minuto en la recuperación significa mayor riesgo de sufrir una muerte súbita.
Aunque la incidencia de muerte súbita en ejercicio es bajísima y casi no se ve en mujeres conviene someterse a un chequeo médico antes de iniciar cualquier programa de ejercicios.
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