La meta, la misión, la urgencia de la Selección Nacional en su partido frente a Honduras del pasado jueves era solo una: no perderlo. Después, aritméticamente se acomodarían las cosas.
Por eso, las indicaciones del técnico Miguel Herrera en este sentido, se hicieron evidentes desde que el árbitro guatemalteco Walter López pitó el inicio del juego.
Todo, menos apurarlo.
En los primeros minutos, Costa Rica retrasó los saques de banda y Navas los de puerta. Alcócer entregaba el balón a Francisco Calvo para que lo ejecutara y lo propio hacía Ugalde con Mitchell. La pérdida de tiempo era una consigna, servía para frenar el ímpetu de los anfitriones, de por sí escaso y la Tricolor construía confianza en el infierno de Sula.
No se presentó la avalancha de los locales y como la Tricolor no es precisamente un dechado de virtudes en ofensiva, se completaron 45 minutos quebrados, de roces, faltas, fútbol cortado y nada de nada en los marcos, salvo una acción donde un filtro de Luis Palma, puso a Romell Quioto cara a cara con Keylor, pero el ariete remató desviado. Tiros directos de la “Sele” a la portería de Menjívar: cero.
Waston, Vargas y Gamboa, tripleta de zagueros centrales de la “Sele”, silenciaron al binomio Quioto-Benguché. Montes, Santos y Rosales, desaparecieron a Martínez y Ugalde.
Pero hubo dos jugadores, uno en cada seleccionado, que rompieron el guion: Luis Palma en Honduras y Josimar Alcócer en la Tricolor. El primero aprovechó espacios que dejó un “desorientado” Jeyland Mitchell y Josimar ganó los duelos personales a su celador Andy Nájar, para sembrar caos en la retaguardia local en el segundo tiempo.
Conforme el reloj avanzó y el juego se acercaba a su cierre, el partido se abrió un poco y esa abertura fue mejor aprovechada por la Selección Nacional, que fue la que tuvo un par de oportunidades de conquista.
Las gestaron Alcócer y Francisco Calvo, pero el destino final fue el poste de mano derecha de Menjívar ante remate de Álvaro Zamora y un disparo desviado de Carlos Mora en las narices del portero local.
En todo caso: ¡Misión cumplida!
No se perdió. ¿Qué sigue?
Derrotar esta noche a Nicaragua y que Haití de visita le saque un empate a Honduras.
Si esta combinación de resultados se presenta: triple empate en la cima del grupo: Costa Rica, Honduras y Haití: seis puntos y que siga la fiesta.





































