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Lo último: alojamientos submarinos

Los resorts en primera línea de playa quedaron obsoletos, la última tendencia es sumergirse bajo el océano para dormir, así lo demuestra el creciente éxito de los complejos hoteleros submarinos

Washington
EFE

Dicen que donde mejor se duerme es al nivel del mar y por eso cada vez son más los promotores que toman esta idea al pie de la letra y construyen hoteles sumergidos en algunos de los puntos costeros más paradisiacos del mundo.
“Para entrar, uno debe literalmente bucear más de seis metros bajo la superficie del mar. El Hotel Submarino de Jules está realmente bajo el agua”, dice la página web de uno de estos hoteles, situado en el Cayo Largo del sur de Florida.
Los promotores de este complejo inmerso en la Laguna de la Esmeralda mantienen que sus clientes les describen la experiencia “como una de las más increíbles de su vida”.
“Una pareja que vino decidió dar un giro a su vida profesional tras visitar nuestro hotel y ahora se ocupa de la tienda de buceo Aquanauts, y otra decidió llamar Jules al hijo que tuvo tras la estancia”, añade la web de este hotel.
Este complejo es uno de los más asequibles —con un precio de cerca de $375 por noche– y mantiene una enorme diferencia de precio con otros recintos similares, como el Huvafen Fushi de las Islas Maldivas, cuya tarifa más económica es de $800 por noche.
En hoteles como este, las habitaciones están equipadas al detalle, como por ejemplo un sistema de sonido Dolby Sorround, un dispositivo que permite conectar la música del iPod al hilo musical o incluso una cafetera.
Es tal el lujo, que a pesar de estar bajo el agua, en este caso no hace falta ni mojarse para llegar a la habitación ya que el hotel dispone de un pasillo que comunica con sus suites submarinas.
Puede parecer arriesgado empeñarse en vivir bajo el agua sin branquias, pero en complejos como el Poseidón Resort en Fiji, propiedad de L. Bruce Jones, presidente de la empresa Submarinos de Estados Unidos, aseguran que cuando se trata de vivir sumergidos, saben bien de lo que hablan.
En este hotel, donde una semana para dos personas tiene un costo de $15 mil, las habitaciones están fabricadas en un 70% de cristal y disponen de una televisión de plasma, baños de mármol y una biblioteca personal con vistas a la fauna marina.
Son todavía pocos pero tienen muchas perspectivas de futuro: en China en 2008 se inaugurará en una cueva protegida de la costa del Mar Amarillo, el Hidrópolis de Qingdao.
Se tratará de un complejo submarino conectado con la superficie en tierra firme a través de una torre en la que no solo uno se puede albergar como huésped sino también como propietario de un apartamento.
Para los escépticos cabe decir que los promotores de estos paraísos sumergidos han pensado en todo, ¡se puede incluso pedir pizzas a domicilio!

 

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