Los periodistas deportivos viejos, lo llaman el “pase de la muerte”. Sus colegas jóvenes cambiaron el calificativo a “pase de la vida”.
Los dos bandos llevan razón, porque cuando Gerard Taylor se fugó por el carril derecho y le cruzó el servicio a Joseph Mora para que fusilara a Kevin Briceño, apenas en el minuto 3 del juego entre Saprissa y Cartaginés por la Copa Centroamericana, ese servicio resultó mortal para el portero brumoso, pero vital para el defensa del Saprissa. El gol le dio vida al monstruo y mató emocionalmente al equipo de la vieja metrópoli.
¡Vivos y muertos!
En nuestra nota del pasado martes, comentamos que después de observar el juego entre Liberia y Cartaginés, ganado por los anfitriones con gol de penal en el cierre, nos dio la impresión que la dirigencia brumosa cometió un error al soltar a los jugadores Allen Guevara y Jeikel Venegas, dos motores de la nave azul. De nuevo le ponemos la firma a nuestro criterio, al analizar la derrota del Cartaginés 2-0 con Saprissa en el debut de los dos equipos en la Copa Centroamericana.
A la cintura del equipo de Andrés Carevic, formada contra el monstruo por Luis Flores, Douglas López, Christopher Núñez y Jesús Batiz, puede que le sobren piernas para marcar, pero le faltan alas para volar.
Guevara y Jeikel son jugadores de fútbol rápido, explosivo, desafiante y vertical. No tienen la técnica ni la calidad del capitán Núñez, pero gestan mucho más fútbol ofensivo. Cartaginés suma dos partidos en blanco, en mucho porque sus atacantes: Quiroga, Johan Venegas y Ureña han estado ayunos de balón.
Además, Carevic todavía no les da rol de estelares y titulares a Dariel Castrillo y José Mora, que supuestamente fueron el par de fichajes llamados a suplir las ausencias del “Cusuco” y Venegas.
Saprissa venció sin problemas; nos encantó ver la reaparición de Gerard Taylor, gestor del primer gol y buena noticia para Miguel Herrera; fue titular como “nueve” el canalero Gustavo Herrera. Lo sustituyó su compatriota Newton Williams, quien anotó el 2-0 y después salió severamente lesionado.
Paulo César Wanchope, elegantemente vestido como lo amerita el torneo que se disputa, rotó la formación y fueron titulares Pablo Arboine, Marvin Loría y de nuevo fue figura Mauricio Villalobos, consolidado al lado de Mariano Torres y Sebastián Acuña en la cintura estelar del Monstruo.





































