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Próxima semana se reunirá con cada uno de sus ministros
Laura evaluará su gabinete
De momento descarta más dimisiones, pero pedirá cuentas a cada jerarca ministerial

A falta de cuatro meses para que se cumpla la mitad de su cuatrienio y tras constantes críticas a su equipo de trabajo, la presidenta Laura Chinchilla evaluará a sus ministros.
Tras la obligada renuncia de William Todd a su cargo de jerarca de Deportes, la gobernante anunció ayer que a partir de la próxima semana se reunirá de manera individual con los 21 integrantes de su gabinete.
Durante cada encuentro pedirá cuentas y medirá cuáles de sus ministros llevan más avanzadas las metas que se propusieron cuando asumieron el puesto.
Sin embargo, la mandataria aún no detalla el orden de las reuniones y quiénes serán los primeros en acudir a su despacho.
Aunque Chinchilla de momento descarta pedir la renuncia de alguno de sus ministros, sí resaltó que “siempre hay espacios para ajustar y mejorar” la gestión.
“Vamos a hacer un repaso de cómo vamos avanzando, algunos ministros necesitan más apoyo, que se apruebe una ley en el Congreso para avanzar en un tema o que se cree un reglamento, cada uno tiene sus particularidades”, manifestó la Presidenta.
Esta es la primera vez que la mandataria llama a cuentas a sus colaboradores más cercanos, pues a lo largo de sus 20 meses de gestión, las evaluaciones se han hecho a los diferentes equipos especiales de trabajo que conformó para tratar temas específicos, como seguridad.
“El equipo que se mantiene trabajando conmigo, está haciendo las cosas en consonancia con nuestra prioridades. Básicamente van a ser jornadas de revisión de la agenda de trabajo”, añadió Chinchilla.
Esta administración se ha visto obligada ha realizar nueve cambios de ministros, principalmente porque no dieron la talla o fueron cuestionados, o bien, porque no coincidían con la visión país y la forma en que la gobernante aborda los problemas.
La primera en dimitir fue Guiselle Goyenaga, de Deportes; luego de participar en un foro internacional en Suiza, donde incumplió el único requisito para asistir: hablar inglés o francés. También fue cuestionada por la organización de la maratón internacional de 2010.
A Goyenaga la siguió Clotilde Fonseca, de Ciencia y Tecnología; quien dejó su cargo por complicaciones para que le trasladaran la cartera de Telecomunicaciones, a pesar de que fue una de las promesas de campaña de la Presidenta.
Marco Vargas y José María Tijerino, de la Presidencia y de Seguridad, respectivamente, también salieron por cuestionamientos a su labor, el primero por dificultades para enlazar los poderes Ejecutivo y Legislativo, y el segundo por actitudes belicistas.
María Luisa Avila renunció a la cartera de Salud por discrepancias con la mandataria, mientras que Carlos Ricardo Benavides dejó Turismo para hacerse cargo del Ministerio de la Presidencia.
Caso similar ocurrió con Teófilo de la Torre, quien pasó del Ministerio de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones (Minaet) al Instituto Costarricense de Electricidad, tras la salida de Eduardo Doryan de esa institución.
René Castro dimitió de la Cancillería tras su cuestionada actuación en el manejo del conflicto con Nicaragua por la invasión a isla Calero-Portillo, pero fue nombrado al frente del Minaet.

Natasha Cambronero
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