Las 4 tecnologías que están transformando la movilidad sostenible en Costa Rica
El mercado automotriz ofrece distintas alternativas que buscan reducir emisiones y mejorar la eficiencia del transporte
El crecimiento de las alternativas de movilidad sostenible ha impulsado una transformación en el sector automotriz, que en los últimos años ha desarrollado distintas tecnologías orientadas a reducir emisiones y ofrecer soluciones adaptadas a diferentes perfiles de usuarios.
En Costa Rica, este proceso ha tomado fuerza especialmente con el avance de los vehículos eléctricos, aunque el mercado también cuenta con otras opciones que combinan eficiencia energética, respaldo del motor de combustión y nuevas fuentes de energía.
Para comprender mejor las tecnologías disponibles en el país, La República conversó con Alonso Chacón, coordinador de Capacitación e Investigación de Grupo Purdy, quien explicó las principales características de las distintas alternativas que actualmente ofrece el mercado.
Híbrido eléctrico
Es una alternativa que combina un motor de combustión a gasolina con un motor eléctrico.
En este sistema, la batería se recarga mediante procesos que dependen del modelo y marca, pero generalmente están relacionados con la regeneración de energía durante la desaceleración o el frenado, por lo que no requiere conexión a una red de carga externa.
“Esta modalidad tiene la gran ventaja de que no necesitas invertir ese tiempo en cargar el vehículo. El tiempo que tarda en recargarse un vehículo híbrido, al igual que uno de combustión, consiste simplemente en abastecerlo de combustible, lo cual puede tomar como máximo unos cinco minutos, dependiendo del tamaño del tanque. Por eso, no es comparable con una carga eléctrica, ni siquiera con una carga rápida, que puede tardar entre 25 y 35 minutos para alcanzar el 80% de la batería”, señaló Chacón.
Híbrido eléctrico enchufable
Entre las alternativas de movilidad destacan los vehículos con tecnología híbrida enchufable, que combinan la reducción de la huella ambiental con el respaldo del motor de combustión tradicional.
Estos automóviles cuentan con baterías de mayor capacidad y permiten recorrer mayores distancias utilizando únicamente energía eléctrica, pero sí requieren conectarse a una fuente de carga para recargar la batería.
“En términos de emisiones contaminantes, el impacto es muchísimo menor. Estamos hablando de que un vehículo con tecnología híbrida puede alcanzar un rendimiento entre un 40% y un 50%, dependiendo del estilo de conducción. Esto, en términos de gasolina, representa un ahorro muy significativo en el consumo de combustible”, indicó Chacón.
No obstante, uno de los factores que limita la adopción de esta tecnología en el mercado costarricense es el costo, ya que los modelos que incorporan este sistema suelen tener precios más elevados.
Alimentación de hidrógeno
Dentro de las opciones en el país también se encuentran los vehículos impulsados por hidrógeno y representados por modelos como el Toyota Mirai.
“El Mirai, por ejemplo, tiene dos tanques de hidrógeno y es un vehículo eléctrico. Esto se debe a que cuenta con una celda de combustible, en la cual, mediante un proceso químico, el hidrógeno se convierte en electricidad, y esa energía es la que alimenta el vehículo”, añadió Chacón.
Un aspecto que no ha permitido que esta tecnología sea más utilizada es la escasez de hidrolineras para abastecer estos vehículos en Costa Rica, situación que en otros países es más común y facilita su uso.
Carga 100% eléctrica
Por su parte, los vehículos 100% eléctricos continúan siendo la alternativa con mayor crecimiento en el mercado nacional.
Estos automóviles funcionan exclusivamente con energía eléctrica y se alimentan mediante estaciones de carga o cargadores domésticos.
“La tecnología completamente eléctrica, como cualquier otra, presenta ventajas y desventajas. Sin embargo, una de sus principales fortalezas es que los vehículos requieren mucho menos mantenimiento. Además, en Costa Rica ha tenido buena aceptación, en gran parte porque la electricidad es relativamente barata. Esto hace que cargar un vehículo eléctrico sea mucho más económico en comparación con el uso de combustibles tradicionales. También influye la cantidad de cargadores disponibles en la red, lo que ha facilitado la adopción de esta tecnología”, explicó Chacón.
De cara al futuro, el desarrollo de nuevas materias primas y el aumento en la capacidad y eficiencia de las baterías marcarán el futuro de la movilidad sostenible, de acuerdo con el especialista de Grupo Purdy.