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La inflación de 2014

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El principal objetivo del Banco Central de acuerdo al artículo 2 de su Ley Orgánica es “mantener la estabilidad interna y externa de la moneda nacional y asegurar su conversión a otras monedas”.
Para lograr lo anterior tiene como objetivo subsidiario el control de la inflación que le viene dado en el inciso a), que al respecto establece “promover el ordenado desarrollo de la economía costarricense, a fin de lograr la ocupación plena de los recursos productivos de la Nación, procurando evitar o moderar las tendencias inflacionarias o deflacionarias que puedan surgir en el mercado monetario y crediticio”.
El Banco se ha tomado muy a pecho estas funciones y ha hecho del control de la inflación una de sus mayores obsesiones y anualmente se fija metas en su programa monetario. Para 2014 fue que la inflación fluctuaría del 3% al 5%.
El resultado final fue del 5,13% saliéndose un poquito del rango superior, por lo cual estaríamos tentados a felicitar al Banco por su excelente gestión y con seguridad sus jerarcas deben sentirse muy orgullosos.
¿Pero en realidad este resultado se debe en su totalidad al Banco? Pareciera que NO.
A noviembre de 2014 el dato acumulado de la inflación era de 5,35% y bajó a diciembre en 0,22 puntos porcentuales. Pero esta baja fue totalmente ajena al Banco y obedeció al descenso en el precio de los combustibles. De no haber ocurrido la tasa de inflación hubiese sido del 6%, por encima de la meta.
Aun con el resultado del 5,13% la inflación fue superior en un 39,4% a la registrada en 2013 que fue del 3,68%. Entonces no hay razón para ufanarse.
Con su política cambiaria, el Banco no contribuyó para nada, todo lo contrario, en 2014 hubo una devaluación del colón del 7,58% según los tipos de cambio de compra y venta y del 7,62% por Monex.
Por otra parte la Emisión Monetaria llevaba al mes de noviembre un alza anual del 10,97% superior a la del 2013 (6,69%) y es posible que cierre el año 2014 con un 12%. El Medio Circulante tenía a noviembre un incremento anual acumulado del 10%. Ambos resultados superiores a la inflación. Es decir, el Banco con sus acciones directas fue inflacionario.
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) está en función de la estacionalidad de los tomates, el precio de los combustibles, los casados, las tarifas de bus, la electricidad, etc. El Banco por la devaluación influyó en los precios. En cuanto a la cantidad de dinero, los consumidores solo disponen de sus salarios que aumentan por debajo de la inflación rezagada.

William Hayden
Economista
[email protected]

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