Emilio Bruce

Emilio Bruce

Enviar
Viernes 4 Diciembre, 2015

Ha pasado la vida y la proscripción no solo ha traído ahorro al país sino que por encima de cualquier consideración ha traído tranquilidad democrática e institucional a Costa Rica

Sinceramente
¡La abolición del ejército!

Ha pasado la vida y debemos recordar que don José Figueres sancionó la abolición del ejército no solo con su anuencia sino con la imagen suya dándole un martillazo a las almenas del Cuartel Bellavista, aunque ese día solo se estuviera traspasando ese cuartel al Ministerio de Educación.
Ese día no se proscribió el ejército de Costa Rica, se proscribió el Ejército de Liberación Nacional.


Ha pasado la vida y la proscripción no solo ha traído ahorro al país sino que por encima de cualquier consideración ha traído tranquilidad democrática e institucional a Costa Rica. Los cuarteles dejaron de ser actores decisivos en la política nacional.
En 1919 don Christian Rodríguez en su artículo “¿Deben desaparecer los cuarteles?” señalaba: “Ahora que el país está en vías de reorganización y reconstrucción, parece oportuno plantear un problema que ha dado que pensar a muchos hombres en diversos países, y que tal vez Costa Rica sea el primero en solucionar. Nos referimos a la supresión de los cuarteles”.
Cuando en los años 20 en una ceremonia cívica don Ricardo Jiménez Oreamuno transforma el Cuartel Principal de San José en la Escuela Juan Rafael Mora, escribe una página decisiva para Costa Rica. Don Ricardo da el campanazo definitivo para lo que sería la proscripción del ejército y la dedicación de los recursos a la educación.
Había pasado el tiempo de los grandes generales. El ejército había casi desaparecido con la caída del General don Federico Tinoco Granados y la guerra con Panamá en 1921 había mostrado que el ejército de Costa Rica virtualmente no existía. Finalmente la derrota del ejército en la Guerra Civil de 1948 había evidenciado que su existencia había sido nula.
Don Fernando Zamora Castellanos en su obra Militarismo y Estado Constitucional en la página 103 señala: “Existe al respecto (la proscripción del ejército) un primer antecedente en una moción de los diputados Fernando Volio Sancho y Fernando Lara Bustamante quienes propusieron, en junio de 1947 ante el Congreso de la República…”
Según decreto de la Junta Fundadora Nº 37 del 25 de mayo de 1948 la Comisión redactora de la propuesta constitucional quedó integrada. La Comisión le envía a la Junta Presidida por don José Figueres el proyecto de constitución que incluía en su artículo 10 la abolición del ejército propuesto por Fernando Lara Bustamante en su seno, que es igual al actual numeral 12. Desechada esa propuesta de constitución por la Asamblea Constituyente esta se da su propio texto.
Fernando Lara Bustamante habla entonces con todos los diputados de la Constituyente y les vende la idea de incluir en la constitución la abolición del ejército. Los diputados que mocionaron fueron Ricardo Esquivel, Juan Trejos Quirós y Enrique Montiel, y la moción se aprobó de forma unánime y hoy es el artículo 12 de nuestra constitución, casi idéntico al artículo 10 que propusiera Lara Bustamante.
Así se construye un país. Se siguió una corriente de décadas, se aprovecharon todas las buenas ideas, don José Figueres acuerpó, la Constituyente acogió la abolición, y el ejército fue proscrito constitucionalmente al entrar en vigencia la actual Constitución Política de Costa Rica.
Viva Costa Rica. Viva la democracia.

Emilio R. Bruce
Profesor
[email protected]