Francisco Calvo, capitán de la Selección Nacional, cinta que luego le cedió a Keylor Navas, puede dormir tranquilo y hacer caso omiso de los cuestionamientos de un sector de la prensa deportiva y de fanáticos, que le cobran un par de acciones puntuales durante el desarrollo de la Copa Oro.
Frente a Surinam, se resbaló a la hora de controlar el balón, lo perdió, los caribeños aprovecharon “el regalo” atacaron y anotaron. Mala pasada al defensor de la Tricolor. Por ahí lo crucificaron.
En cuartos de final, se viene la ronda de los lanzamientos desde el punto de penal y Francisco Calvo, que había anotado uno en el tiempo reglamentario, falló, cuando lanzó su remate al centro del marco y el portero Matt Freese le adivinó las intenciones, no se lanzó a ningún costado y le rechazó plácidamente el remate.
De nuevo, costarricenses de flaca memoria, unen el resbalón frente a Surinam y el penal errado y piden la cabeza del defensor central del seleccionado, tirando a la basura, por un par de errores puntuales o quizá uno o dos más por ahí, la exitosa trayectoria de Francisco Calvo como seleccionado nacional.
Arrinconado por la crítica, el defensa zurdo de la Tricolor responde a sus detractores que repasen las estadísticas. Nosotros no hablaríamos de números, sino de trayectoria, de un futbolista que suma diez años vistiendo exitosamente el uniforme de la Selección Nacional.
Óscar Ramírez lo vistió de rojo, azul y blanco en el 2015 para la eliminatoria al Mundial Rusia 18 y ahí inicia Calvo su brillante paso en la retaguardia del seleccionado que lo cita para la Copa América Centenario, la Copa Centroamericana en Panamá y la Copa Oro.
No en todos los juegos Francisco es titular, se alterna con Ronald Matarrita en el flanco izquierdo, pero, cuando Costa Rica debuta en la Copa del Mundo en Rusia frente a Serbia, Calvo, (el del resbalón) entra como titular.
Ronald González, Gustavo Matosas, Luis Fernando Suárez, Gustavo Alfaro, Claudio Vivas y Miguel Herrera, todos se apuntaron al fútbol vibrante de Francisco Calvo en la Tricolor.
Infaltable, diríamos que insustituible, sumó en su archivo personal después de Rusia 18, todas las competencias oficiales y amistosos de Costa Rica en todo el planeta. Además, que recuerden los que hoy buscan decapitarlo, sus doce goles con el seleccionado. ¡Qué lujo!
Ahhhh pero botó un penal y hay que echarlo. Qué mentalidad más corta. Si es que tienen mente.





































