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El manejo de la moneda por parte del Banco Central causa bastante preocupación: analizamos las opciones de qué hacer con el colón
Todos queremos plata…
¿pero cuál es más atractiva?




Las bandas que definen el valor máximo y mínimo del colón, en comparación con las demás monedas del mundo, han presentado varios problemas para los sectores comerciales del país, por un lado agregan cierto grado de estabilidad a los precios, por otro lado son muy rígidas, de modo que a menudo se complican las decisiones comerciales. En estas circunstancias, LA REPUBLICA presenta un análisis de seis opciones monetarias, solicitando a un analista que defienda cada una de ellas




Bandas
Francisco de Paula Gutiérrez
Presidente del Banco Central de Costa Rica

Hace algunos años el Banco Central anunció su intención de moverse hacia un sistema de flexibilidad administrada del tipo de cambio, como parte de una estrategia para controlar la inflación. El Banco indicó que durante la transición, iba a utilizar un sistema de bandas cambiarias, de amplitud creciente, para introducir una volatilidad acotada del tipo de cambio. Es lo que hemos hecho.
Las bandas cambiarias son un instrumento para transitar hacia espacios de mayor flexibilidad. La experiencia hasta ahora ha sido satisfactoria, aunque no por ello ajena de problemas. La familiarización con un esquema que implica una traslación de riesgos hacia los agentes económicos, en lugar de hacia el Central, no ha sido fácil. Para muchos, el problema con el esquema de bandas es que no se puede predecir con certeza el comportamiento del tipo de cambio, por lo cual el cálculo entre invertir en moneda nacional y extranjera se dificulta. Para nosotros, esa es una ventaja, porque obliga a considerar el riesgo en las decisiones.
En los próximos meses el Banco Central continuará avanzando en sus metas de inflación, mejorando sus instrumentos de control de liquidez, facilitando la integración de los mercados de dinero, y ampliando la participación en el mercado de divisas. También mantendrá la búsqueda de condiciones para una mayor flexibilidad. Mientras se logran esas condiciones, el Banco Central continuará con el sistema de bandas cambiarias.


Dolarización
Juan E. Muñoz Giró
Gerente de Risk Management Advisers

En otras ocasiones se han mencionado las ventajas de sustituir el colón por el dólar en vista de la estabilidad de precios que ha procurado históricamente y por la responsabilidad del emisor de esa moneda. También son ventajas la disminución de la inflación, la reducción de las tasas de interés, la integración con la zona monetaria y la eliminación de cualquier abuso de la autoridad emisora local.
Sin embargo, desde octubre de 2006, han surgido en la economía más elementos para dolarizarla. El primero es que el mercado cambiario está fragmentado, con presencia de pocos agentes económicos muy grandes, con una gran incertidumbre y una ausencia de convergencia de los diferentes tipos de cambio de los cuatro mercados cambiarios que se detectan.
De manera paralela, la defensa a ultranza del esquema de bandas cambiarias y la urgente necesidad de reducir la tasa de inflación han llevado a nuestra autoridad emisora a fragmentar también el mercado de dinero. No solamente compite de manera directa por la captación de fondos, como cualquier banco comercial, sino que el vaivén que ha propiciado en las tasas de interés ha creado diferentes segmentos del mercado de dinero en los que las tasas de interés no guardan relación.
En pocas palabras, el colón, su defensa a ultranza y el comportamiento del Banco Central han empeorado el impacto de la crisis externa. Más motivos para dolarizar la economía.


Minidevaluaciones
Luis Carlos Delgado
Profesor de la Cátedra de Banca y Sistema Económico de la UCR

Los exportadores e importadores son agentes económicos del país, que hoy por hoy, tienen mucha precaución de hacer movimientos y tomar decisiones de inversión.
Estos actores de la economía se muestran más conservadores porque existen herramientas como el sistema cambiario de bandas, que en épocas, como las actuales, limitan o impiden ir en esa línea.
Debido a esto es que se requiere volver al esquema de las minidevaluaciones para definir el tipo de cambio del colón. Las minidevaluaciones son instrumentos que al igual que otros, inyectan certidumbre.
Este sistema sirvió durante 20 años para coadyuvar a lograr el objetivo de brindarles a los agentes económicos esa certidumbre.
De igual manera se debe hacer con aquellos instrumentos, tales como tasas de interés, que permitan avanzar en detener la tasa de desempleo, aumentar la producción de oferta de bienes y servicios, y reactivar la rueda del ciclo económico que en opinión de diferentes agentes económicos y en concordancia con el crecimiento de la producción se encuentran muy lentos.
Hace falta, tener al menos un horizonte a mediano plazo (un año), con marco regulatorio conocido que establezca cuáles son los compromisos como empresarios importadores y exportadores. Las minidevaluaciones permitirían encontrar un camino para ayudar a la reactivación


Flotación
Isaac Castro Esquivel
Economista

Entre los principales beneficios de la flotación del colón está una mayor autonomía de la política monetaria. Un país como Costa Rica, con la cuenta de capitales abierta, debe renunciar a la determinación de la tasa de interés o la fijación del tipo de cambio. No podría realizar los dos de forma conjunta. El Banco Central de Costa Rica (BCCR) busca implementar un esquema de metas de inflación, lo cual implica que la tasa de interés se volverá en el principal instrumento de política monetaria. Migrar hacia un esquema de flotación daría mayor capacidad al BCCR de influir o determinar la tasa de interés.
Entre los defectos están que la flotación exige un mayor trabajo de planificación financiera. Al revelarse los riesgos cambiarios, todos los responsables de gestión financiera deberán realizar un mayor esfuerzo para cubrir estos riesgos. En determinadas ocasiones un mayor esfuerzo laboral resta utilidad a los agentes económicos. Eso explica por qué muchos han manifestado su rechazo a un sistema de flotación.
Otro defecto son las asimetrías de información. Si estas son muy grandes, posiblemente la formación de precios en el mercado no será tan adecuadas y podría ocasionar una mala asignación de los recursos.


Canasta
Martín Parada Gómez.
Director de la Escuela de Economía de la UNA

El que se refleje el valor de las mercancías en una canasta de monedas podría ayudar mucho en términos de la paridad que pueda ganar el colón con respecto a ese referente. Dependiendo de la composición de canasta, si incluye a un grupo de países con niveles de desarrollo bajo o medio relativo podríamos ganar un posicionamiento mejor en términos de paridad. El colón tendría un nivel de solidez que se refleja en los indicadores económicos, de producción, inversión, de empleo.
De mejorar nuestra paridad en la moneda seguramente esa apreciación va a repercutir en la competitividad del país, y habría algunos beneficios a través del intercambio comercial con respecto a los países que están reflejados en esa moneda.
Entre los contras estaría el abandonar la moneda local pues esto involucraría algunos costos como la transformación cultural de las personas en el proceso de adopción de una moneda que no conoce.
Aparte de eso, hay que estar preparado en términos de gestión y organización financiera para hacer el cambio de una moneda como la nuestra hacia una moneda de referencia.
Esto implica cambiar ciertos mecanismos de gestión tanto en el órgano rector de la política monetaria, así como una serie de instituciones que están a cargo de la regulación de la moneda como medio de transacción. Por lo tanto habría que asumir esa curva de aprendizaje.


Controlar inflación
Félix Delgado Q.
Socio de Cefsa

Después de la crisis financiera de 1980-1982, Costa Rica se ha mantenido como un país de inflación crónica, con tasas de crecimiento de los precios al consumidor en el rango del 10%-15% en los últimos 13 años. Esto significa que el colón ha prestado sus servicios de medio de cambio y de depósito de valor de forma deficiente.
A fines de 2006 el Banco Central emprendió un camino largo para aspirar en el mediano plazo a tasas de inflación similares a las internacionales. Inició un proceso para instaurar un sistema de metas de inflación, como orientación de la política monetaria.
Los dos requisitos más visibles para el nuevo sistema son resolver las pérdidas del Banco Central, para evitar la persistente expansión monetaria al trasladar esa carga al Presupuesto Nacional, y sustituir el sistema de minidevaluaciones por uno de creciente flexibilidad, para sacar al Banco de la participación en el mercado y eliminar las expansiones y contracciones de la cantidad de dinero por motivos ajenos al control de la inflación.
Este proceso está en camino. Normalmente es lento. Pero en Costa Rica lo es doblemente, por la pausa con la cual se adoptan decisiones políticas.
El avance hacia metas de inflación y hacia tasas de aumento de un dígito en los precios al consumidor debe retomarse en el próximo año, con las acciones políticas y el afinamiento de los mercados financiero y cambiario que aún están pendientes.
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