Pocos líderes logran combinar la rigurosidad de un analista de sistemas, la pasión por la ejecución y la capacidad de desarrollar a otros en el camino. Xinia Barquero, Country Manager de Ricoh Costa Rica, es una de esas excepciones que han construido su liderazgo desde la estructura, la disciplina y la evolución constante.
Nació en Ipís de Goicoechea, como la octava de diez hermanos. Crecer en una familia numerosa marcó profundamente su carácter: desde temprana edad aprendió el valor de la autonomía, la responsabilidad y la confianza.
Hoy lidera una organización de alrededor 200 colaboradores, con el reto de impulsar el crecimiento y la transformación de la compañía, equilibrando eficiencia operativa con cercanía humana, y evolución tecnológica con cultura organizacional.
Liderazgo: de la ejecución a la evolución consciente
A lo largo de su trayectoria, ¿cómo ha trabajado en su desarrollo como líder?
En el camino me certifiqué como coach internacional, estudié programación neurolingüística, negociación, finanzas para no financieros, ambientes VUCA y liderazgo para mujeres. Ricoh promueve mucho ese desarrollo y yo lo he aprovechado.
Pero la transformación más profunda ha sido personal. Soy una persona muy orientada a resultados y exigente conmigo misma. Cuando creo en algo, avanzo con mucha determinación. Con el tiempo entendí que no todas las personas avanzan al mismo ritmo.
Las evaluaciones de liderazgo confirmaron mi capacidad de ejecución y dirección clara, dos de mis mayores fortalezas. Sin embargo, me permitieron identificar un matiz importante: mi natural orientación a resultados puede volverse tan intensa que se perciba como una presión directa. Hoy, mi enfoque está en asegurar que esa exigencia sea siempre un motor que impulse al equipo, manteniendo la cercanía incluso en los momentos de mayor complejidad e incertidumbre.
Después de todo este recorrido, ¿cuál es su definición de liderazgo?
Un líder es un facilitador. Es quien allana el camino para que el equipo logre sus objetivos y crezca en el proceso. No creo en el liderazgo jerárquico basado en dominio; creo en el liderazgo que desarrolla capacidades.
Si las personas no crecen, la organización tampoco crece. Mi enfoque es desarrollar estructuras que funcionen incluso cuando yo no esté en el centro. Eso es sostenibilidad.
Creo también en un liderazgo activo. No me gusta dar instrucciones desde la distancia. Si vamos en una dirección, necesito haber analizado el terreno, entendido la viabilidad y validado que es posible. Las decisiones deben tener fundamento.
Dentro de esa definición, ¿qué valores considera innegociables?
La integridad. Integridad es coherencia entre lo que se dice y lo que se hace. Si exijo alto desempeño, debo modelarlo; si pido análisis, debo haber analizado. No puede existir una brecha entre discurso y conducta.
Al equipo siempre le digo que alto desempeño no significa perfección constante; significa compromiso con dar lo mejor en cada circunstancia. Los resultados son consecuencia de ese estándar.
Mentores y aprendizaje: el valor de verse con objetividad
¿Quién considera que ha sido el mentor más influyente en la líder que es hoy?
Cuando me preguntan por mentores, mi respuesta suele sorprender: han sido metodologías de evaluación y procesos de autoconocimiento.
Las evaluaciones (DISC, herramientas de desarrollo ejecutivo, programas de liderazgo) me han permitido identificar fortalezas y puntos ciegos. Lo transformador no es el curso en sí, sino la honestidad con la que uno enfrenta el resultado.
Cada vez que un diagnóstico me incomoda, sé que ahí hay crecimiento. Entender que una fortaleza llevada al extremo puede convertirse en debilidad fue clave para mi evolución.
Filosofía Ricoh: una extensión de su forma de liderar
Esa forma de entender el liderazgo también se refleja en la manera en que concibe el rol de la organización que lidera hoy. ¿Qué la conectó a usted con Ricoh, más allá del negocio?
Los valores. La empresa fue fundada en Japón sobre tres fundamentos: amar su trabajo, amar a su prójimo y contribuir a su país.
Más allá de la frase en sí, lo que representa es una cultura orientada al impacto y a la responsabilidad social. Esa combinación entre disciplina empresarial y propósito fue lo que generó conexión conmigo desde el inicio.
Para quienes no conocen a Ricoh, ¿cuál es hoy el corazón de lo que hace la compañía?
Hoy, Ricoh se enfoca en acompañar a las organizaciones en su proceso de transformación digital, de una manera ágil y sostenible. Creamos espacios de trabajo inteligentes que transformanel negocio de nuestros clientes.Lo hacemos a través de soluciones tecnológicas para el puesto de trabajo y la automatización de procesos, siempre con un objetivo claro: liberar el potencial de las personas y generar eficiencia real en las organizaciones.
¿A qué tipo de organizaciones atienden?
Atendemos distintos segmentos y todo tipo de industria con estructuras especializadas en servicios de Impresión, Digitalización, IT, Pro AV, Seguridad Electrónica, Flujos de Trabajo Digitales, Procesos y Automatización, con servicios gestionados que incluyen asistencia remota y presencial, lo que garantiza la coherencia y la eficiencia operativa. El equipo conformado por las cuentas corporativas a través de Major Accounts; las empresas medianas mediante el grupo de territorio; el sector gobierno con un equipo dedicado; RGC con personal especializado; y las pequeñas empresas y emprendimientos, a través de canales digitales como inside sales y e-commerce. La clave es adaptar la propuesta de valor según la madurez y necesidad de cada cliente.





































