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Kan enfrenta su momento Katrina

Redacción La República [email protected] | Martes 15 marzo, 2011



Kan enfrenta su momento Katrina

Hace unos días, el primer ministro Naoto Kan luchaba por su vida política. Ahora, el éxito de su gobierno podría depender de cómo responde a lo que él define como la crisis más grave de Japón desde la Segunda Guerra Mundial.
El terremoto récord del 11 de marzo en la zona noreste de Japón se produjo horas después de que Kan, de 64 años, comenzó a apaciguar un escándalo por una donación política que recibió. Movilizó a 100 mil soldados y prometió medidas de gastos de emergencia para enfrentar el terremoto, el posterior tsunami y una posible fusión en una planta de energía nuclear.
Una respuesta fallida podría generar críticas como las que se acumularon contra el presidente George W. Bush por su torpe reacción al Huracán Katrina, que arrasó la Costa del Golfo estadounidense en 2005. Una tarea efectiva podría mejorar las perspectivas de Kan, como sucedió con la Premier de Queensland, Anna Bligh, que afrontó las consecuencias de las inundaciones australianas y un ciclón el mes pasado.
“Es el momento Katrina de Kan”, dijo Jun Okumura, consultor de la firma consultora de riesgo Eurasia Group en Tokio y ex funcionario de comercio japonés. El premier tiene semanas para demostrar que “no es un líder tan malo después de todo. Lo que está a su favor en este momento es que la oposición no puede estar en oposición”.
Kan prometió por lo menos $2.400 millones para hacer frente al terremoto de escala 8.9 y solicitó un conjunto de gastos extras que obtuvo el apoyo del Partido Liberal Demócrata, el mayor grupo de oposición. Sadakazu Tanigaki, líder del PLD, dijo que se necesitará financiación luego del terremoto y que en su partido “cooperaremos con toda nuestra fuerza”.
Tanigaki requirió un impuesto temporario para pagar por los esfuerzos de ayuda, propuesta que Yukio Edano, a cargo de la Secretaría de Gabinete, dijo “no podemos descartar”.
Millones de personas continúan varadas sin agua o electricidad y más de 310 mil se encuentran en centros de evacuación. Los funcionarios dijeron que el número de muertos podría superar los 10 mil. Se movilizaron más de 190 aviones y casi 45 barcos para transportar a los heridos y las provisiones y 50 países enviaron equipos de asistencia.
“Nuestro país enfrenta su peor crisis desde el fin de la guerra hace 65 años”, dijo un Kan emocionado en un mensaje televisado a todo el país. “Estoy convencido de que trabajando juntos con toda nuestra fuerza, los japoneses podemos superar esto”.
La reacción hasta ahora es “años luz mejor” que la respuesta al terremoto de Kobe en 1995, que arrojó un saldo de 6.400 muertos, cuando Japón inicialmente rechazó los ofrecimientos de ayuda de países como Estados Unidos y el Reino Unido, dijo Jeff Kingston, director de Estudios Asiáticos en la Universidad Temple de Tokio.
“Kan mostró al pueblo un líder resuelto y compasivo”, dijo Kingston. “Pero la crisis nuclear podría tornarse política si todas esas garantías resultan ser una expresión de deseos”.
Kan dijo ayer que la situación en una planta nuclear continuaba siendo una “preocupación”.
El primer ministro, que enfrenta disenso dentro de su Partido Democrático de Japón, ha rechazado en reiteradas oportunidades las exhortaciones a renunciar y convertirse en el quinto premier consecutivo que no dura más de un año. La imposibilidad de fijar un rumbo para controlar una deuda pública cercana al 200% del producto interno bruto ha llevado a las calificadoras de riesgo a bajar, o advertir sobre una posible baja de la nota soberana de Japón.

Tokio