Italia fue eliminada del Mundial de Fútbol 2026 y la derrota desde el punto de penal en el repechaje contra Bosnia y Herzegovina provocó un terremoto a lo interno de la “azzurra” tetracampeona del mundo.
El presidente de la Federación Italiana de Fútbol, Gabriele Gravina, presentó su renuncia al cargo, dos días después del partido eliminatorio.
Al día siguiente renunció el técnico del seleccionado Gennaro Gattuso. El calabrés había adelantado su salida como timonel de la “azzurra”, si no lograba la clasificación al Mundial y cumplió con su palabra. Ocho juegos dirigió, quien fuera fiero volante central del Milan y de la selección italiana, con récord de seis triunfos y dos derrotas.
Pocas horas después de que “Rino” anunció su dimisión, también renunció la leyenda del marco italiano, Gianluigi Buffón, quien cumplió funciones como jefe de delegación en toda la etapa eliminatoria. Lo hizo “por respeto a la institución”, dijo Luigi.
Con esta tripleta de renuncias, sobra decir que la eliminación de la selección italiana al Mundial 2026, su tercera consecutiva después de no asistir a Rusia 18, ni Qatar 22, tuvo consecuencias graves a lo interno del fútbol italiano. Renunció el presidente de la Federación, el técnico de la Selección y el jefe de la delegación.
¿Qué sucedió en el fútbol costarricense en una situación idéntica?
¡Nada, absolutamente nada!
La Selección Nacional fue eliminada del Mundial 2026, al no poder clasificarse por la zona de Concacaf, a pesar de que en la eliminatoria no compitieron las potencias del área: Estados Unidos, México y Canadá por ser anfitrionas de la Copa del Mundo y estar clasificadas de antemano.
Ante tan estrepitoso fracaso, el más monumental en la historia del fútbol costarricense, no renunció Osael Maroto, presidente de la Federación Costarricense de Fútbol, tampoco dimitió ningún federativo y la única víctima fue el técnico del seleccionado, el mexicano Miguel Herrera, quien no renunció, sino que lo despidieron.
Con la Tricolor eliminada, el escándalo de su estrepitoso fracaso duró los tres días de reglamento, el rutinario Torneo Clausura se sigue jugando a estadio lleno, cuando participan los cuatro grandes y a pocas semanas de que deba nombrarse el nuevo Comité Ejecutivo de la Federación de Fútbol, el “culebrero” y los intereses que se mueven a lo interno de la Casa de los Sustos, resulta escalofriante.





































