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Banco Central afina esquemas de control monetario
Intereses nueva arma para frenar inflación

• Tasas de interés permiten al instituto emisor señalar mejor hacia dónde van dirigidas sus acciones
• En tanto se avance en el control de la liquidez se podrá aspirar a una inflación del 6% el próximo año

Wilmer Murillo
[email protected]  

El Banco Central está dependiendo cada vez más de las tasas de interés para el control de los agregados monetarios como el crédito, emisión y la liquidez.
Además de impulsar una política monetaria más transparente, el tipo de interés es un instrumento más efectivo para controlar las presiones inflacionarias, explicaron autoridades del Banco.
Las tasas de interés facilitan el control de las presiones de la demanda, que son las que generan la inflación.
“En el esquema de metas de inflación las tasas de interés han pasado a ser el principal instrumento de control”, dijo Francisco de Paula Gutiérrez, presidente del Banco Central.
El Central avanza en su transformación hacia un nuevo régimen monetario, de metas de inflación, (inflation targeting), que busca ofrecer certeza absoluta de que está comprometido con lograr una inflación baja y estable.
En esta tarea busca fortalecer la tasa de interés como factor determinante de la política monetaria.
“Las tasas de interés son un precio muy importante en la economía (macroprecio) que influye sobre el ahorro y las decisiones de gasto e inversión privada y pública”, dijo Alberto Franco, economista consultor de la firma Ecoanálisis.
“Lo importante del empleo de esta herramienta es que le permite ver a la gente el tono de la política monetaria que está aplicando el Banco Central”, explicó Jorge Madrigal, director de la División Económica del instituto emisor.
Cuando el Central sube los intereses, la gente percibe que busca contraer la demanda para frenar presiones inflacionarias; por el contrario, si percibe un relajamiento de las condiciones de la economía favorecería una reducción de las tasas para inyectarle liquidez a través del mercado bancario.
De allí es que en el proceso de cambios que impulsa el Central, ha surgido como un aliado el Sistema Nacional de Pagos Electrónicos (Sinpe). Este sistema, que interconecta a las entidades financieras, le permite al Banco tener posturas de oferta y demanda, realizar operaciones en tiempo real y disponer de información más ágil para diseñar estrategias que hagan más eficiente la transmisión de la política monetaria, señaló Gutiérrez.
El jerarca indicó que, en este sentido, el
Sinpe se ha convertido en una plataforma muy ágil para regular la cantidad de dinero en la economía y alcanzar efectos positivos de largo plazo sobre las tasas de inflación.
Los efectos positivos son la “lubricación” del sistema de pagos y la agilización de los flujos de caja entre los intermediarios bancarios, desplazando cheques y moviendo recursos en tiempo real, explicó por su parte el diseñador de Sinpe, Carlos Melegatti.
Las tasas de interés juegan un papel clave en la asignación de recursos en la economía. “Actúan como precios y por lo tanto la asignación eficiente de recursos permite reducir los costos de intermediación y ofrece mejor apoyo al desarrollo”, explicó Luis Mesalles, economista y presidente de la Academia de Centroamérica.
El mayor acceso del Banco Central a los mercados de dinero a través de un esquema de pagos eficiente, contribuye a hacer la política monetaria más efectiva.
Significa que siendo los tipos de interés el principal instrumento de política monetaria, facilitan el control de la liquidez y le resulta más fácil al Banco poner precio a los recursos.
En este sentido, Gutiérrez indicó que, aunado a una política más eficiente de tasas de interés, un buen sistema de pagos permite a quienes tienen recursos productivos dedicarse a las áreas en que son más eficientes. Asimismo, mejora la eficiencia del sector financiero porque facilita a menor costo recursos disponibles para los empresarios, y finalmente, porque reduce los riesgos, con lo cual se incrementa la seguridad del sistema financiero.
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