Ingresos fiscales desaceleran, ¿se requieren más impuestos?
Candidatos presidenciales descartan impulsar tributos extraordinarios en próximo gobierno
Al finalizar el mes de agosto, el Ministerio de Hacienda reportó un incremento acumulado neto en sus ingresos totales de ¢85.176 millones al compararlo con el mismo periodo del 2024; sin embargo, la aparente buena noticia también incluye una señal alarmante que viene desde hace meses.
Y es que Hacienda confirmó una desaceleración en el ritmo de crecimiento fiscal, al pasar de 2,2% como porcentaje del PIB en 2024 a un 1,8% este año.
En otras palabras, es cierto que se recaudó más dinero entre enero y agosto de este año, en comparación con el mismo periodo del 2024; pero el crecimiento de los ingresos totales fue inferior como porcentaje del PIB.
Esto implica que el Estado no tiene recursos suficientes para invertir en educación, salud, y sobre todo en seguridad.
Esto ha hecho pensar a diversos sectores que Costa Rica debe plantear la posibilidad de discutir nuevos ingresos para el Estado, incluidas las zonas francas.
Y es que, gracias al impulso de este sector, la economía costarricense reportó un crecimiento interanual de 4,8% y una aceleración de 0,8 puntos porcentuales respecto al mismo mes del año anterior, la cual fue, a su vez, la mayor cifra registrada en 21 meses, reportó el Banco Central la semana pasada.
“Reiteramos que la posibilidad de hacer ajuste fiscal por el lado del gasto se acabó; muchos rubros de gasto urgen de una mayor asignación de recursos, mientras hacemos un respetuoso llamado a evitar un debilitamiento adicional del sistema tributario. Recuperar los espacios de gasto perdidos requerirá de más ingresos tributarios y la discusión sobre cómo hacer eso deberá empezar pronto”, indicaron los expertos del Observatorio Económico y Social (OES) de la Escuela de Economía de la Universidad Nacional (UNA) a finales del año pasado.
Varios aspirantes presidenciales consultados por La República anteriormente sobre la situación fiscal del país reconocieron que el Estado vive momentos de estrechez económica. No obstante, rechazaron cualquier intento de aprobar nuevos impuestos en el siguiente gobierno.
Se trata de Álvaro Ramos, del PLN; Juan Carlos Hidalgo, del PUSC; Natalia Díaz, de Unidos Podemos; José Aguilar, de Avanza; Fernando Zamora, de Nueva Generación; y Eli Feinzaig, del Liberal Progresista. En el caso del verdiblanco, sugirió que hay una mala administración del cobro.
“Yo sí confieso un poco de perplejidad de que tenemos una economía que el gobierno describe como muy positiva, pero cuando uno dice: Ah, genial, la economía está bien. Invirtamos más en seguridad. La respuesta es: no se puede. ¿Cuál es la situación real en la gestión de los impuestos?, ¿por qué es que no está alcanzando?, ¿qué fue lo que hizo este gobierno que, teniendo una economía que, según los números de ellos, ha estado creciendo bien, no alcanza el dinero para nada?”, dijo Ramos.
Mientras tanto, Aguilar señaló a este medio la necesidad de priorizar en el gobierno en dónde se invertirán los recursos, ya que del todo está descartado cualquier nuevo tributo.
“Hay que hacer un redireccionamiento de recursos financieros, y esto hay que decirlo sin ambages ni populismo. Vamos a estar macroeconómicamente muy apretados, probablemente el superávit primario va a desaparecer, porque ese rendimiento positivo que era atribuible al IVA ya se va aplanando. Entonces, vamos a tener que hacer un proceso que no es fácil y que, como país, ojalá nos apoyen, que es redireccionar fondos de algunos otros servicios públicos que no van a ser salud ni educación. Pero vamos a tener que poner en pausa temporalmente unos temas y redireccionar el dinero, porque no puede ser posible que las patrullas estén dañadas, que no tengan llantas, que la policía no tenga combustible, que nuestros policías no tengan los chalecos que se requieren”, dijo Aguilar en una entrevista con La República.