Realizar trámites sin trasladarse a una oficina, validar la identidad desde un dispositivo móvil y acceder a más servicios en línea son algunos de los beneficios de la Identidad Digital Costarricense (IDC).
Se trata de una plataforma desarrollada por el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) que avanza en su integración con instituciones públicas y empresas privadas.
La herramienta ya es utilizada por más de 17 entidades, entre ellas la Caja Costarricense de Seguro Social, el Poder Judicial y varias entidades bancarias.
Su objetivo es facilitar procesos de identificación y validación para que cada vez más gestiones puedan realizarse de forma remota, reduciendo tiempos de atención y la necesidad de presentar documentos físicos.
La IDC funciona como una versión digital de la identificación ciudadana y fue diseñada para convertirse en una puerta de acceso a distintos servicios electrónicos.
A diferencia de una simple copia digital de la cédula, la plataforma incorpora mecanismos que permiten verificar la identidad de una persona de manera segura durante la realización de trámites o transacciones.
Uno de los próximos pasos será ampliar su uso en sectores como banca, telecomunicaciones y turismo, donde se habilitarán procesos remotos que requerirán comprobación de identidad.
Con ello, las personas podrán completar más gestiones sin necesidad de acudir presencialmente a una sucursal o ventanilla.
El desarrollo de la plataforma forma parte de la estrategia de transformación digital impulsada por el TSE.
Para su implementación, la institución trabaja junto al Consorcio Identidad del Futuro, integrado por RACSA y GET Group, responsable de la arquitectura tecnológica y la implementación del ecosistema digital.
La colaboración entre ambas partes permitió acelerar la puesta en marcha de la iniciativa y ampliar su alcance en distintos sectores, de acuerdo con Tommy Aguilar, coordinador de Gestión de Estrategia del TSE.
Además de facilitar el acceso a servicios, la plataforma incorpora medidas orientadas a reforzar la seguridad digital.
Entre ellas destaca la utilización de tecnología biométrica de “Prueba de Vida”, un mecanismo que verifica en tiempo real que la persona que realiza una gestión es realmente quien dice ser.
La IDC también opera bajo el estándar internacional ISO 18013-5, utilizado para identidades digitales interoperables.
Esto permite que el sistema se ajuste a requisitos internacionales de seguridad y compatibilidad tecnológica.
El avance de la iniciativa recibió recientemente un reconocimiento internacional durante el foro High Security Printing Latin America 2026, realizado en Guatemala.
El proyecto fue distinguido por su modelo de implementación y por la estrategia utilizada para trasladar al formato digital los mismos estándares de seguridad presentes en la nueva cédula física.
La plataforma también incorpora elementos representativos de la identidad nacional, como la Guaria Morada y la Carreta Típica, integrados en el diseño del documento digital.
El calendario definido por el TSE contempla que a partir del 1 de enero de 2027 la Identidad Digital Costarricense deberá ser aceptada oficialmente por instituciones públicas y comercios privados.
Posteriormente, para 2028, el organismo proyecta habilitar su uso como documento oficial para votar en las elecciones municipales.
La iniciativa también busca generar beneficios sociales y ambientales. Los adultos mayores de 65 años pueden obtener la identidad digital sin costo, mientras que su adopción contribuiría a disminuir el uso de papel en trámites y servicios, impulsando procesos más ágiles y digitales tanto en el sector público como en el privado.