La llegada de Microsoft a una nueva etapa de liderazgo en Costa Rica coincide con un momento decisivo para la transformación digital y la consolidación de la inteligencia artificial (IA) en el entorno empresarial.
Jairo Londoño, nuevo Gerente de País destacó que Costa Rica ha evolucionado más allá de ser un centro operativo, convirtiéndose en un referente regional en adopción tecnológica, talento especializado e implementación de inteligencia artificial.
Bajo esa visión, Londoño plantea como prioridad acelerar el paso de la experimentación a la integración estructural de la IA en las organizaciones.
Tras asumir como Gerente de País de Microsoft Costa Rica sin dejar su rol regional, ¿cómo planea equilibrar ambas responsabilidades sin afectar la ejecución estratégica en el mercado local?
Costa Rica ya opera como un hub estratégico para Microsoft en las Américas, con capacidades en ventas digitales, soporte regional e ingeniería que atienden operaciones globales desde San José. Esto hace que la agenda local y la regional no compitan, sino que estén naturalmente integradas.
Mi enfoque no es alinear las prioridades en ambos escenarios. Aquellos elementos que impulsan el crecimiento en Costa Rica, como el desarrollo de talento, la excelencia en ejecución y la adopción responsable de inteligencia artificial, fortalecen directamente nuestra estrategia regional.
Además, contamos con equipos locales altamente maduros y de alto desempeño.
Usted llega en un contexto de continuidad, luego de una gestión de más de siete años de Ineke Geesink marcada por crecimiento y expansión. ¿Qué elementos mantendrá? y ¿cuáles considera necesario transformar?
La gestión de Ineke Geesink dejó una base extraordinariamente sólida para Microsoft en Costa Rica, tanto en el sector empresarial como el público. Ese trabajo ha sido clave, y mi propósito es darle continuidad, construyendo sobre esos logros para llevarlos al siguiente nivel.
Estamos entrando en un momento donde la inteligencia artificial deja de ser una fase de adopción inicial para convertirse en una capacidad estructural del negocio. Esto implica avanzar de la exploración a la implementación a escala, con resultados medibles en productividad, eficiencia y generación de oportunidades.
De manera que la misión es seguir haciendo lo que ha funcionado, con mayor profundidad y ambición. Esto significa escalar la IA con un enfoque en seguridad, gobernanza y confianza, y consolidar a Costa Rica no solo como un centro operativo, sino como un referente en cómo implementar tecnología con impacto sostenido.
Costa Rica es señalado como un referente regional en transformación digital. ¿Cuáles serán sus prioridades para consolidar ese liderazgo, especialmente en el desarrollo y adopción de inteligencia artificial?
Costa Rica ya se destaca en la región por su buen nivel de adopción de inteligencia artificial. El siguiente paso es lograr que esa adopción se traduzca en resultados concretos para las personas, las empresas y las instituciones del país.
Para consolidar ese liderazgo, nuestra prioridad no es solo que más organizaciones usen IA, sino que realmente la integren en su operación diaria; es decir, que la IA deje de ser una herramienta de prueba, y pase a ser parte de como se trabaja, apoyando la toma de decisiones, automatizando procesos clave y mejorando la productividad de los equipos.
En este contexto, hablamos de lo que llamamos Frontier Transformation. En términos simples, es el paso de usar la tecnología para hacer mejor el trabajo, a rediseñar el trabajo con la IA.
Por ejemplo, equipos que trabajan de la mano con asistentes inteligentes, procesos que se ejecutan de forma más ágil con apoyo de IA, o áreas completas que logran operar de manera más eficiente gracias a estas capacidades.
¿Qué desafíos concretos enfrentan las empresas costarricenses para integrar estas tecnologías y cómo puede Microsoft ayudar a superarlos?
Muchas empresas ya están experimentando con inteligencia artificial, pero el verdadero desafío aparece cuando intentan escalar su uso. Es en ese punto donde surgen retos concretos como desarrollar capacidades internas, gestionar el cambio cultural, asegurar una buena gobernanza, trabajar con datos de calidad, fortalecer la ciberseguridad y, sobre todo, demostrar un retorno real de la inversión.
La clave está en pasar de iniciativas aisladas a una integración estructural. La IA solo genera valor sostenible cuando se incorpora en el día a día del negocio: entendiendo cómo trabajan las personas, cómo funcionan los procesos y cómo se utilizan los datos. Y, al mismo tiempo, cuando existe un marco claro que permita gestionar su uso de forma segura y responsable a medida que escala.
Desde Microsoft, acompañamos a las organizaciones en ese proceso, integrando la IA en las herramientas que ya utilizan. Esto reduce la fricción, facilita la adopción y permite lograr mejoras reales en productividad y toma de decisiones, sin necesidad de empezar desde cero.
Además, trabajamos con las empresas para potenciar lo que llamamos Work IQ: ese conocimiento propio de cada organización (su cultura, su experiencia y la forma en que sus equipos generan valor). Cuando esa inteligencia humana se combina con la inteligencia artificial, es cuando realmente se logra escalar el impacto y generar ventajas competitivas sostenibles.
La operación de Microsoft en el país ha crecido hasta convertirse en la más grande de Latinoamérica en número de colaboradores. ¿Qué estrategias contempla para sostener ese crecimiento y seguir generando empleo de alto valor en Costa Rica?
El crecimiento sostenible no depende solo de atraer talento, sino de saber desarrollarlo y retenerlo. Nuestra prioridad es seguir fortaleciendo las capacidades de nuestros equipos, acompañándolos en su evolución profesional y asegurando que puedan crecer al ritmo de la tecnología.
Para lograrlo, estamos enfocados en la formación continua, especialmente en áreas clave como inteligencia artificial, ciberseguridad, ingeniería y ventas digitales. Esto nos permite no solo mantener altos estándares de ejecución, sino también preparar a nuestros equipos para los retos que vienen. Al mismo tiempo, trabajamos en construir un entorno donde las personas quieran quedarse y desarrollarse.