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Martes 12 Enero, 2016

 Esto supone que este año ya no habrá espacio para que el sector público sea el sostén de la economía, porque la política monetaria se agota y las cuentas fiscales se estrechan

Horizonte económico de Costa Rica

Costa Rica inicia 2016 con un panorama poco alentador. Lo que supone que el país aún enfrenta importantes retos; entre ellos el manejo macroeconómico y fiscal que proporcione una base sólida para sostener y aumentar su tasa de expansión en el mediano y largo plazo para lograr mayor crecimiento e inclusión.
Otro desafío que necesita ser abordado es el estructural, al que se destina un monto que resulta insuficiente para las necesidades de impulsar la producción y mejorar el acceso y calidad de los servicios sociales, que permitan reducir los niveles de pobreza actuales y aumentar la prosperidad.
Según el Banco Central de Costa Rica en su “Revisión del Programa Macroeconómico” el crecimiento económico será menor al esperado para este año, alcanzando el 2,8%, en lugar del 3,4% proyectado. Cabe mencionar que países vecinos como Panamá y Nicaragua, tienen una proyección de crecimiento de entre el 6% y el 4,8%.
Respecto al déficit fiscal este aumentará un 0,2% para alcanzar el 5,9% del PIB. Ante este desequilibrio financiero, la deuda pública cerrará este año en un 43% del PIB. La evasión fiscal tributaria de 2012, se estimó en el 7,75% del PIB para un monto de ¢200 billones en renta y ventas. El contrabando también deja pérdidas millonarias, calculadas en alrededor de un 3,5% del PIB.
Costa Rica presenta un aumento en la tasa de pobreza que se sitúa alrededor del 22% y el desempleo en el 10,14%. Ante esta difícil y peligrosa situación, la inversión extranjera directa está disminuyendo y además algunas empresas, han optado por trasladar sus operaciones a otros países vecinos que ofrecen atractivos incentivos para invertir.
Se espera que el crecimiento se recupere gradualmente a medida que las expectativas del sector privado mejoren. El deterioro de la inversión privada puede atenuarse a través de una implementación efectiva de un fondo de infraestructura.
De cara a 2016, la actualización del escenario central solo ha agregado tensión.
Al desánimo interno debemos agregar la materialización de los principales riesgos externos.
Esto supone que este año ya no habrá espacio para que el sector público sea el sostén de la economía, porque la política monetaria se agota y las cuentas fiscales se estrechan.
Crecer menos no es gratis, porque de mantenerse esa tendencia podría generar diferencias pesimistas en todas las variables macroeconómicas.
Se les debe poner mucha atención a los indicadores de desempleo porque pese a que el gobierno insiste en que están controladas este muestra una tendencia al alza que se podría acentuar este año.
Finalmente, el actual panorama macroeconómico hace improcedente cualquier otra decisión que no sea mantener el nivel de Tasa de Política Monetaria. Es así que durante los pasados meses las tasas de interés han convergido a nuestro escenario base donde la TPM se mantendrá inalterada durante todo 2016 y el ajuste sería más bien al alza.


Luis Fernando Allen
Director Asociación Salvemos el Río Pacuare