Hierve Congreso por discurso presidencial
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Mandataria busca “lavar sus manos” con la Asamblea, indican diputados
Hierve Congreso por discurso presidencial
Liberación acusa a oposición de entorpecer proyectos

Las críticas y demandas que hizo la presidenta Laura Chinchilla, en Guanacaste, sobre la labor de los diputados encendieron los ánimos en el Congreso ayer.
Acusaciones mutuas, fuertes encaramientos y una sensación generalizada de enojo, se percibió en los pasillos de la Asamblea Legislativa.

A pocos minutos de iniciarse la sesión parlamentaria, Luis Fernando Mendoza, legislador guanacasteco por el Partido Liberación Nacional (PLN), se encargó de increpar directamente a su homólogo del Frente Amplio, José María Villalta, a quien acusó de “afectar la fiesta de los guanacastecos”, por medio de un pique político que organizó durante los actos cívicos.
A partir de ese momento, el Congreso consumió la mayor parte de la sesión en fuertes recriminaciones mutuas por el rumbo que lleva el país.
Durante el acto cívico del lunes en el parque de Nicoya, Chinchilla dijo que los ciudadanos deben exigir a los diputados el avance de ciertos proyectos de ley y no a ella, ya que “son resorte del Congreso”.
Asimismo, destacó que los costarricenses deben “prestar oídos sordos a quienes propugnan solo protestas y no propuestas”, en alusión a los legisladores de oposición que viajaron a Guanacaste para unirse al Frente Cívico Guanacasteco, una asociación comunal que se organizó para hacerle una serie de reclamos a la mandataria.
Los legisladores deberían aprobar las iniciativas fiscales que dotarían de más recursos al Gobierno, con el objetivo de atender las necesidades más urgentes en temas como inseguridad, infraestructura, seguridad social y otros, agregó Chinchilla.
El tono usado por la mandataria durante el discurso y sus reclamos no fueron recibidos por los diputados de oposición, quienes la acusaron de entorpecer el diálogo.
“La Presidenta está en un momento en el que el Gobierno está haciendo agua en distintos frentes, y por eso, trata de lavarse las manos en el Congreso y no ve que ella es la que está cometiendo los errores”, cuestionó Juan Carlos Mendoza, presidente de la Asamblea Legislativa y diputado de Acción Ciudadana.
Las celebraciones del 187 aniversario de la Anexión del Partido de Nicoya, estuvieron rodeadas este año de una molestia inusual entre los guanacastecos, ya que se organizaron grupos de protesta por la llegada de la mandataria.
Por esta razón, Chinchilla ocupó la mayor parte de su tiempo el fin de semana y el propio 25 de julio, para conversar con distintos grupos y tratar de convencer a los pobladores de la gestión que viene realizando.
Sobre este tema, legisladores de la oposición indicaron que la mejor forma de gobernar es tendiendo puentes y no utilizar un tono confrontativo que no dejará ningún rédito.
“La gente está percibiendo que el país no tiene rumbo y por eso las protestas que se presentaron en Guanacaste. La Presidenta es la primera obligada a tender los puentes necesarios y no utilizar un estilo de pelea como el que usa, eso no ayuda a la gobernabilidad”, expresó Rodolfo Sotomayor, congresista de la Unidad Social Cristiana.
Las críticas de la oposición fueron demeritadas por Luis Gerardo Villanueva, jefe de fracción de los verdiblancos, quien aseguró que la Alianza por Costa Rica, un conglomerado de cinco partidos que se adueñó del directorio legislativo, es también responsable por el rumbo que lleva el país.
En ese sentido, manifestó que “no es de recibo” descargar toda la responsabilidad en el Poder Ejecutivo, ya que algunos diputados de oposición han privilegiado el “tortuguismo” en algunos de los proyectos más importantes, como es el caso de la reforma fiscal y la ley de contingencia eléctrica.
“Hay que decirle al país que cada uno tiene sus responsabilidades bien definidas y cada uno tiene que asumirlas como corresponde”, concluyó Villanueva.

Esteban Arrieta
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