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Renuncia Ministro de Hacienda tras supuesta subvaloración de inmuebles
Herrero fuera, entra Liberman

También dimitió su esposa Florisabel Rodríguez, quien fungía como asesora de la presidenta Chinchilla

Tras una semana de estar en el ojo del huracán y aferrarse a su cargo, Fernando Herrero renunció ayer a su puesto como ministro de Hacienda.
Junto a él, dimitió su esposa Florisabel Rodríguez, quien fungía como una de las asesoras de comunicación principales de la presidenta Laura Chinchilla.
De momento, el Ministerio quedará en manos de Luis Liberman, actual vicepresidente de la República, mientras se designa un sustituto.
Ambos dejaron su puesto luego de revelarse que el matrimonio habría subvalorado dos de sus propiedades, como lo consignaron investigaciones publicadas por el periódico La Nación.
Esa acción generó malestar, pues era contraria al discurso que Herrero venía sosteniendo desde el principio de su gestión.
Si bien otros diez miembros del gabinete también subvaloraron sus bienes inmuebles, el jerarca de Hacienda era uno de los principales defensores de la reforma tributaria que pretende cobrar más impuestos a los costarricenses.
En su carta de renuncia, Herrero justifica su decisión con que tiene proyectos familiares alejados de la función pública y que no quiere ser un obstáculo para el actual gobierno.
“Una razón adicional para mi renuncia es protegerla a usted y a su gobierno: las tareas en marcha demandan toda su atención y la de su equipo, y no voy a permitir que se use mi nombre para obstaculizar las grandes transformaciones con las que soñamos”, reza la misiva dirigida a la Presidenta.
Por su parte, desde Nueva York, donde realiza una visita a las Naciones Unidas, Chinchilla lamentó las dos salidas y alabó los logros conseguidos.
“Don Fernando y doña Florisabel son personas que le han servido al país con gran compromiso y rigurosidad. Le han dado mucho a Costa Rica, me acompañaron en momentos especialmente difíciles”, manifestó la gobernante.
Esta no es la primera vez que Herrero dimite de la cartera de Hacienda, en 1996 durante el gobierno de José María Figueres también dejó el cargo.
En aquella oportunidad por cuestionamientos en torno a las dificultades para cumplir con las metas fiscales y por pedir al ICE un incremento de su superávit, lo cual generó molestias a Rebeca Grynspan, entonces vicepresidenta.
La salida de Herrero es el décimo segundo cambio que la presidenta Chinchilla ha tenido que hacer en menos de dos años de gestión.
En cuatro, sus ministros intercambiaron cartera, mientras que en ocho oportunidades los jerarcas dimitieron por roces con la mandataria o cuestionamientos a su labor.

Natasha Cambronero
[email protected]

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