La “Saprihora” se puso de moda en el Mundial y en varios juegos de la segunda fase se anotaron goles en los últimos suspiros, provocando desde luego alegrías y tristezas, éstas, a selecciones nacionales que por recibir esos goles en los cierres de los juegos, quedaron sin tiempo para la reacción.
El primer juego de los dieciseisavos de final enfrentó a Canadá con Sudáfrica y el gol del triunfo para uno de los países anfitriones llegó en tiempo de reposición. Lo anotó en el minuto 91, el excelente volante central canadiense Stephen Eustaquio, futbolista que juega en la MLS con Los Ángeles FC y a quien pudimos valorar en la Copa de Campeones de la Concacaf. Eustaquio fue seleccionado para el equipo ideal de este Mundial, terminada para las 48 selecciones la fecha dos.
Sudáfrica logró construir contragolpes fulminantes con pases largos a sus punteros, pero les faltó la “malicia indígena” de la que hablaba el recordado Parmenio Medina. Los atacantes sudafricanos recibían el balón con suficiente espacio para inquietar al meta Maxime Crépeau, pero se atascaron con servicios horizontales, quizá porque el equipo mentalmente jugó el partido con la meta prioritaria de alargarlo a los tiempos extra. En ese sentido, el bólido de Eustaquio directo a los cordeles que defendió Ronwen Williams le hizo justicia al triunfo mínimo de Canadá, quien ya tiene rival para los octavos de final: la selección de Marruecos que por la ruta de los penales, eliminó a Países Bajos.
El duelo entre Brasil y Japón, también se resolvió en el cierre del partido, con anotación del veterano Ricardo Martinelli en el minuto 96.
Solo 30 segundos más y el juego se extendía a los tiempos extras, cuando el defensor japonés Tanaka, quien había ingresado de cambio en el minuto 78, le entregó el balón en un despeje corto a Bruno Guimarães, quien de inmediato aprovechó el regalo y filtró servicio a Martinelli para que venciera al buen portero Suzuki con remate débil a una esquina.
Entonces, Canadá derrota a Sudáfrica con gol en el 91 y Brasil a Japón con gol en el 96.
Paraguay dio el primer campanazo del Mundial, eliminando a Alemania por la ruta de los penales, el mismo sendero que utilizó Marruecos para despachar a los Países Bajos. Y ojo que Marruecos le empató a su rival también en la “Saprihora”, minuto 91 con gol de Issa Diop.
¡Eliminados Alemania y Países Bajos, dos favoritos mínimo a clasificar a cuartos de final!





































